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CAPITULO XII



-qué es esa tarjeta –le pregunto a Aurora que la sostiene en el aire y pareciera que no pudiera decir nada al respecto –Aurora cuidado me vas a decir que te casas y no me lo habías comentado –no le perdonare que me diga que estoy en lo cierto
-tonta cuando Cesar me pida matrimonio serás las primera en saberlo, me ofender con tus ataques de histeria –finge estar enojada
-vale, vale pero entonces dime de que se trata esa tarjeta –realmente no entiendo nada
-Cata...Grego se va a casar –mierda he quedado fría con la noticia y caigo de un tirón en el sofá
-mejor debí decirte que te sentaras...no te preocupes mis papas y yo lo tomamos peor hoy que se presentó con quien será su esposa –los ojos de Aurora no dejan de estar como plato...trato de recomponerme
-pero...pero como sucedió todo, si apenas ha pasado seis meses desde que se fue al este –no es que me afecte el hecho de que Greg se valla a casar, es solo que no pensé que el tomara una decisión tan radical en tan poco tiempo “matrimonio” la palabra baila en mi mente
-no me lo digas a mí...yo mismo trate de preguntarle y su respuesta fue “cuando encuentras a la indicada no puedes dar marcha atrás” no es que quiera ser cizañera pero a pesar de que es una gran persona no creo que él la ame como te ama a ti Catalina –pongo mis ojos en blanco
-Aurora!!! No se te ocurra volver a decir algo como eso...deberías estar feliz porque él al fin logro pasar esa página de su vida...y para que te quede claro si he reaccionado como lo he hecho NO es porque aun albergue algún sentimiento por tu hermano, bien sabes que amo a Héctor con todas mis fuerzas...es solo que caray, Greg se casa??? Uff nunca pensé ver eso con mis propios ojos –empiezo a reír –alguien al fin va a sentar cabeza –le tiro un cojín a Aurora
-lo siento yo sé que tu mueres por el bombón de Héctor sino que tu sabes...no me lo tome muy bien yo que soy su hermana –me dije apenada
-está bien, ahora vayamos a tu casa quiero conocer a la mujer que le ha robado el corazón a nuestro Greg... es guapa amiga?? –salimos de la casa
-es muy linda, un poco menudita pero está llena de una energía que no parece agotarse y precisamente vine por ti porque al parecer Grego le ha contado mucho de ti y como quieren que la boda se celebre aquí, ella me ha pedido que seamos nosotras quienes la ayudemos en todos los preparativos, claro está que ella me pidió que si no aceptabas ella lo entendería –me mira arrepentida de haber mencionado esa parte
-no te preocupes Aurora que gustosamente participare de todo, nada me haría más feliz que poder participar de la boda de Greg...se lo debo... - 
Al llegar no esperaba que Greg me recibiera con tanta efusividad, nos abrazamos en el pórtico de la entrada...
-eh, deja de ser tan zalamero que tu prometida podría ponerse celosa –le doy un codazo en el vientre
-pierde cuidado ella sabe quién eres –me dice mientras acomoda un mechón de cabello que se escurre por mis ojos
-oh, oh, espero que sean buenas referencias –sonrío y de verdad nunca pensé que pudiese llegar hasta aquí con Greg, en tan solo unos segundos nos hemos convertidos en camaradas




-mi nombre es Adela Mitchell, es un placer conocerte al fin Catalina...Gregory me hablo tanto de ti que no podía esperar para conocerte, quiero que nuestra relación sea tan especial como ese cariño tan profundo que siente Gregory por ti –mi boca se abre y antes de que lo piense ella me abraza y no sé cómo reaccionar
-eh...gracias –asiento como si no supiera más que hacer
-ja ja ja, Catalina respira que Adela es así con todo el mundo, ella no puede dejar de mostrarse especial...es su naturaleza. Amor, para que lo tengas a tu favor a Catalina no le gustan mucho las demostraciones de afecto...ella es medio extraña –la agarra por la cintura y le da un beso en la frente, se ven tan hermosos que creo los ojos se me llenan de lagrimas
 Esta noche Greg ha organizado una cena de compromiso en el restaurante más costoso de la ciudad, no puedo creer lo enamorado que se ve de Adela, mi corazón está lleno de felicidad y no puedo evitar sentirme agradecida con la vida por haber hecho que Greg al fin haya podido olvidarme...ahora mi vida está completa al ver a los míos ser felices






-no sabes lo sorprendido que me ha dejado esta noticia –Gregory me mira con una naturalidad ajena a nuestro pasado
-Héctor conmigo no tienes que fingir, he encontrado a una gran mujer  a la cual tratare por todos los medios posibles de hacerla feliz pero no te voy a negar que jamás la podre amar como amo a Catalina –un estupor me recorre palmo a palmo y encierro mis manos en puños
-entonces no has venido a decirme que al fin dejaras de soñar con mi mujer –le dirijo una mirada de franco enojo
-no Héctor, eso no sería justo para Adela, he venido para hacerte participe de mi decisión y para que por favor tomes esto como una forma de que olvidemos todas nuestras diferencias...he encontrado a una mujer maravillosa, la que quiero sea la madre de mis hijos pero tengo que dejarte en claro que aunque me case, no dejare de velar por el bienestar de Catalina, así tú digas que la amas –se recuesta en la silla y me provocan saltar sobre él y quitarle de un golpe la sonrisa de gilipollas que le cuelga del rostro
-puedes tomarte tus buenas intenciones y metértelas  por donde  te quepan, no necesito que vengas y me digas como debo tratar a Catalina, no has estado durante puñeteros seis meses cerca de ella y créeme que nunca ha sido tan feliz como ahora –lo fulmino con la mirada
-no necesitas decirme lo feliz que es ella contigo, eso lo tengo claro por eso he continuado con mi vida, solo te estoy recordando que si en cualquier momento llegases a lastimarla tienes que saber que ella no está sola –se levanta y agradezco que lo haga, me enferma respirar el mismo aire que él respira en estos momentos.
-te veré en la boda...por cierto no es un poco morboso que Catalina este organizando tu boda –le digo con sorna
-créeme eso solo demuestra que no soy un bastardo egoísta y sé que ella no me perdonaría dejarla fuera de esta situación, ella a diferencia de ti ha podido olvidarme, es una pena que tu no lo entiendas todavía –con esas palabras sale de mi oficina, ese infeliz tiene razón en ello, pero no deja de afectarme el hecho de que él de entre todas las personas haya sido el primer hombre de Catalina, no es que me importe que ella no haya sido virgen cuando la hice mía pero no puedo evitar sentirme celoso ante la idea...estrello un puño contra el escritorio






-amor te has hecho chequeos los últimos meses –me dice Héctor quien me mira preocupado
-a que te refieres con eso, no me he sentido mal en ningún momento –me examina los ojos y las palmas de las manos
-Catalina últimamente te he visto muy pálida, no es que quiera jugar al doctor contigo es solo que no puedo evitar preocuparme, has sufrido alguna vez de anemia –su ceño esta fruncido
-amor pálida he sido desde que me conozco y si, sufrí de anemia durante la adolescencia nada preocupante la verdad –le digo queriendo suavizar su expresión
-en cuanto manejas la hemoglobina – ahora veo al Héctor médico que no conocía
-en diez –su expresión se recrudece
-oh Dios mío Catalina, tu sangrado es abundante –ay no de verdad que va en serio
-amor no tienes nada de qué preocuparte no soy una posible paciente –trato de ignorarlo
-Catalina limítate a contestar mis preguntas –esta serio y sé que es mejor que haga lo que me pide
-siempre he tenido un flujo menstrual abundante –su expresión no ha cambiado un ápice
-te cansas al caminar, cuando hacemos el amor  te sientes más agotada de lo normal –gracias a Dios que ya no es médico porque que conduerma cuidándome más de lo que lo hace
-amor me acostumbre a vivir con una hemoglobina de 10, por eso hago ejercicio regularme y aunque tú lo veas como una tragedia, eso ya hace parte de mi rutina y bueno que si cuando hacemos el amor me agoto más de lo que debería eso ya no está en mis manos –le sonrío insinuantemente
-amor necesito que te hagas unos chequeos, por lo pronto quiero que dejes de trabajar jornada completa, suficiente estrés tienes con los preparativos de la boda de Gregory –mi sonrisa desaparece, no era precisamente la respuesta que esperaba
-Héctor sé que es difícil evitar tus prejuicios de médico, pero créeme nunca me he sentido mejor en mi vida, quizás me ves más pálida de lo habitual por el estrés en que estoy sometida y para tu tranquilidad tomare solo medio tiempo para trabajar...ahora ven y hazme el amor –tiro de su camisa hacia mi
-prométeme que  iras al médico –me abraza
-si mi doctor corazón –empezamos a besarnos y ya se nos olvidó esa charla tan sosa de haces unos momentos aunque no puedo negar que aun después de hacer el amor sigue preocupado y no sé cuál es la razón


Aurora y yo hemos estado trabajando a toda máquina, la boda tan solo será dentro de una semana y los padres de Adela en vez de ser una ayuda no hacen más que estorbarnos, gracias a Dios que Adela siempre nos da la razón y en menos de lo que esperamos tenemos casi todo montado...
-Catalina te encuentras bien –Aurora me mira preocupada
-que si estoy bien?? Porque no habría de estarlo –le pregunto sin darle importancia a su comentario
-hace cuanto no vas y chequeas tu hemoglobina, te veo más pálida de lo habitual –genial ya va empezar al igual que Héctor
-vamos tú también vas con lo mismo, me siento bien, solo es el estrés de la boda...nada de qué preocuparse –camino hacia  donde esta Adela midiéndose por última vez el vestido de la boda
-te ves preciosa –le digo encantada
-gracias Catalina y todo esto es gracias a ustedes, por cierto cuando es que van a dar este paso...por falta de amor no lo creo porque Héctor y Cesar se ven que las aman con locura, sobre todo a ti Catalina...Héctor es tan protector contigo que no deja un solo instante de mirarte o siquiera soltar tu mano, confieso que aunque tengo al hombre más maravilloso a mi lado a veces siento envidia de la buena por la forma en que te trata, es tan romántico ver como se desvive por ti –me aprieta la mano y no puedo dejar de sentirme tan orgullosa de ser la mujer por la cual Héctor suspira
-me enorgullecen tus palabras Adela, pero si fuera por Héctor hace rato nos hubiésemos casados, soy yo la que no ha querido dar este paso, a veces siento que él y yo vamos a mil por horas y en una relación alguien tiene que saber llevar las cosas y en la nuestra soy yo –le devuelvo el apretón de mano –y no creas, Greg cuando te mira es como si no exist...

-mierda, Catalina al fin reaccionas...nos tenías con el alma en un hilo...maldición!!! Estábamos a punto de llevarte a la clínica –Aurora tiene lágrimas en los ojos y sus palabras parecen gritos ahogados, Adela sostiene mi mano, se ha cambiado y está igual de preocupada
-qu...qu... –no logro poner mis pensamientos en orden, me siento confusa, todo me da vuelta...no sé qué ha sucedido
-Aurora lo mejor será llamar a Héctor yo no veo para nada bien a Catalina –cuando escucho esto, busco las pocas fuerzas que me quedan, si lo hacen él se va a preocupar más de lo debido y últimamente se ha mostrado muy quisquilloso con mi salud
-no pasa nada, ya estoy bien, que me ha sucedido, rayos!!! Por qué no puedo levantarme –empiezo a protestar, Aurora va a mi lado
-Catalina debemos llevarte al médico, no te ves para nada bien...te has desmayado –mis ojos se abren como platos, como es que no lo vi venir
-estoy bien Aurora, cálmate seguramente me he desmayado por que no he probado bocado en toda la mañana, no es la gran cosa –creo que la estoy convenciendo
-Catalina no estarás embarazada verdad –me sobresalto ante la pregunta de Adela
-no, claro que no...eso sería imposible, yo me estoy cuidando –le digo en rotunda negación
-Cata eso podría explicar muchas cosas, en serio no crees que podrías estar embarazada –ahora Aurora está más calmada y eso lo puedo usar a mi favor
-claro que estoy segura, además no tengo ninguna clase de retraso –le digo ya tomando un poco más de aliento
-eso no significa nada, mi hermana no se dio cuenta que estaba embarazada sino hasta los cinco meses de gestación, ella se seguía cuidando y su periodo menstrual le venía en las fechas acordadas –pongo mis ojos en blanco y me levanto del sofá donde me tenían acostada
-que no estoy embarazada, ha sido un bajón de azúcar y estrés acumulado –con esto doy por terminado el asunto –y por favor no comenten nada al respecto, si Héctor se entera me va a internar en una clínica y no podré estar para la boda, él es medio exagerado con eso de que es médico y demás

Demonios este vestido hasta hace una semana me quedaba bien...como es que he podido bajar tanto de peso, esto de preparar una boda es demasiado estresante...gracias a Dios que acepte la idea de Héctor de trabajar solo medio tiempo, es un alivio también que no me haya vuelto a desmayar, de por sí que él está muy preocupado sin razón alguna para que se entere de que me he desmayado, realmente tendré que hacer maravillas con el maquillaje estoy demasiado pálida...al menos todo acaba hoy y podré volver a la normalidad de mi vida...esto me recordara porque uno no debe casarse en tan poco tiempo...

-sucede algo pequeña –Héctor me ayuda a subir la cremallera del vestido
-que puede suceder –lo miro a través del espejo
-dímelo tú, aunque podrías empezar por explicar porque has bajado tanto de peso, continuar con el hecho de que no has ido al médico por mucho que he insistido y terminar por explicarme por qué es que hay una prueba de embarazo en los cajones de tu ropa interior –
-se puede saber con qué derecho estas revisando mis gavetas...cuando al fin me decidí por mudarme aquí contigo creo que deje muy en claro que necesitaba un poco de privacidad con mis cosas –lo miro disimulando lo nerviosa que estoy, no hay nada que se le escape a Héctor
-esa no es la respuesta que esperaba Catalina, acaso estas embarazada –sus ojos se iluminan de una manera arrebatadora y por un momento he deseado estar embaraza  -amor seria el hombre más feliz del universo, si la mujer que amo me diera la dicha de llevar dentro de sí una parte de mi...oh Catalina y yo preocupado por algo más –besa mis manos, mi frente, mis mejillas
-amor...amor, cálmate –respiro profundamente, tengo que pensar como decirle las cosas sin que se preocupe más de lo que esta –no estoy embarazada...bueno al menos eso creo, como puedes ver esa prueba de embazo está intacta, no la he usado...yo también me he dado cuenta de algunos cambios en mi pero como te he dicho ya hasta el cansancio solo es el estrés, ya verás que hoy que pase lo de la boda volveré a ser la misma de antes y para que te quedes tranquilo, el lunes a primera hora prometo que iré al médico... lo prometo, ahora si me disculpas pero la única que puede llegar tarde a la boda es la novia y esa no somos nosotros...así que me termino de alistar para que salgamos –lo saco del cuarto, no dejo que me diga nada sino esto hubiese acabado de otra manera...


Ha sido una ceremonia maravillosa...en el momento de lanzar el ramo nunca imagine que me fuera a caer a mí, instintivamente mire a Héctor y él levanto una copa en señal y puedo apostar que el rubor que me ha sido ausente durante todo este tiempo volvió a mí...ya no le daré más largas al asunto, la próxima vez que me lo proponga le diré que sí.

Llegamos exhausto a la casa...no pensé que terminaría tan agotada, la velada fue maravillosa y sé que por las miradas de Héctor el no desea otra cosa que la bendición de Dios selle nuestra relación...ya es hora que deje de preocuparme por la forma en que llevamos las cosas y definitivamente me entregue sin reparos a nuestro amor...
-mi amor quiero que el próximo fin de semana viajemos a Inglaterra...quiero que nos demos un respiro, quiero que te relajes y después que el médico nos confirme que no tienes nada serio, ver la forma que recuperes tu estado de salud anterior...no quiero ver algún rastro de enfermedad en ti, estoy aquí para protegerte no para ver cómo se te va la vida –me abraza fuerte...sé que está muy preocupado pero sé que no tiene nada de qué preocuparse
-Inglaterra?? Has perdido la razón –
-que tiene de malo?? Nos merecemos unas vacaciones y sé que te gusta mucho ese país...aunque sé que muy especialmente Escocia y quiero que pasemos unos días alejados de todo este estrés de la editorial...déjame complacerte mi princesa, todo lo que tengo no me importa en lo absoluto si no lo comparto contigo. Deja de huir de todo lo que tengo para ti, por qué es tan difícil que me dejes amarte –me besa
-no es eso cariño...sino que a veces siento que tú lo das todo y yo no tengo nada que ofrecer –le miro hallando la seguridad de su comprensivo amor
-amor, tú me das todo lo que necesito para vivir, eres mi aire...mi otra mitad, eres lo que anhele incluso antes de conocerte...sin ti mi vida carecería de sentido, si tú no estás a mi lado preferiría morir antes que seguir una vida de desdichas y soledad...soy yo quien no tiene nada que ofrecerte y por eso no escatimo en lo material para que al menos pueda en lo más mínimo darte lo que mereces –sus ojos empiezan a llenarse de lágrimas
-mi amor, que sucede...por qué estas así, qué es lo que te preocupa, qué es lo que no me has contado. Por Dios Héctor, últimamente me tratas como si me fuera a partir...sea lo que sea que te estas imaginando no es nada, créeme cuando te digo que estoy bien...solo es estrés amor mío –y las lágrimas que el tanto se esfuerza en no dejar salir, a mí no me piden permiso y termino envuelva en sollozos, el me acuna en sus brazos
-tienes toda la razón mi niña, solo estoy exagerando las cosas, perdóname por amarte tanto...como dices tú solo exagero por mis conocimientos de medicina, solo es eso –
Empiezo a besarlo y me deshago de la pajarilla que adorna su bien llevado traje...me deshago de su chaqueta y sus manos me quitan limpiamente el vestido, me lleva hasta la cama
-déjame amor...déjame hacerte el amor –le digo entre susurros
Él se deja llevar por mis caricias...muerdo el lóbulo de su oreja, sigo mi camino hasta su mentón donde también le doy un tierno mordisco....veo como aprieta los ojos, sé que le encanta y excita...le saco su camisa de entre sus pantalones y empiezo a deshacer cada uno de los botones, mis manos trazan líneas imaginarias en su desnudo torso, lleno de besos su pecho y al momento empiezo a quitar sus pantalones...le quito sus bóxeres y hago que se recline en la cama
-mírame –le pido
Me desabrocho el sostén y me deshago lentamente de el y veo como sus ojos se encienden en lujuria y en un movimiento cuidadoso pero sensual me quito las bragas y muevo mis caderas con cadencia...amo su expresión de deseo por mi
-el mejor estriptis de mi vida –sonríe con una expresión lobuna
-espero que sea el único que recuerdes –le contesto muy sensualmente y me arrodillo a quitarle los zapatos y calcetines...empiezo a besar sus pies, subo hasta sus pantorrillas y llego a sus muslos y no son mis labios los que le recorren su piel desnuda, ahora mi lengua hace camino a través de él y escucho como deja escapar un gemido, busco su erección y me siento a horcajas sobre ella sin dejar de mirarlo a los ojos y besar cada centímetro de su rostro, él sostiene mis caderas y somos uno solo
-Dios!!! Catalina cuando dejare de sorprenderme contigo – mis movimientos son rítmicos y puedo ver como disfruta cada movimiento de mis caderas contra él...deja que lleve el ritmo, ambos lo disfrutamos
-eso jamás sucederá, porque jamás nuestro amor dejara de crecer...te amo Héctor Villianco, te amo y nada ni nadie nos podrá separar –entierro mis uñas en su espalda, me arqueo cuando su labios succionan mis pechos...estoy cerca del orgasmo, lo puedo sentir con el calor tan abrazante que me envuelve, pero no quiero dejar de sentirlo dentro de mí...
-córrete pequeña, córrete para mí – me dice jadeando
-aaaahhh Héctor te amo –como en un perfecto acorde musical nuestros cuerpo se entregan...todo se siente a nuestro alrededor...el latido de su corazón se oye a través de su pecho, en cambio el mío pareciera que se fuese ahogar en su propia locura
-yo también te amo pequeña, te amo más que nada –su respiración es entrecortada pero le imprime a su voz la seguridad que hace que mi cuerpo se relaje...nos abrazamos y unas lágrimas que no planee salen de mis ojos
-Héctor te amo más que a mi vida...nunca me dejes porque no sabría vivir sin ti –me aferro a él como si la vida se me fuese –no quiero la vida sino es a tu lado –lo beso con desesperación
-jamás lo haría amor mío...jamás -



Hoy es lunes, el fin de semana Héctor no dejo de mimarme...si no hay forma de amarlo de otra manera no creo que pueda de hacerlo de otra forma
-logre que nos habrán un espacio para la tarde, no quiero que vallas hoy a la oficina...vendré a almorzar y luego iremos juntos al médico –me dice mientras desayunamos
-amor...te he dicho que puedo ir sola, por favor como tú has dicho no será nada grave...recuerda que nos ausentaremos por una semanas de la editorial, no puedes esta última semana estar faltando solo porque si –me lleva un poco de tarta a la boca
-no insistas iremos juntos –me ofrece otra cucharada
-y ahora por qué se supone que me estas alimentando –le hago pucheros
-porque eres mi niña caprichosa y quiero que te alimentes bien –vuelve y pone un poco de tarta en mi boca
-te recuerdo que no eres mi papá –le quito la cuchara de la mano y empiezo a comer
-gracias a Dios que no lo soy, no me quiero imaginar como un degenerado que comete incesto con su sensual hija –sonríe y él como siempre le busca la forma de bromear a las situaciones
-ja ja muy chistoso señor Villianco –le saco la lengua y el aprovecha y me besa
-mmm pero que delicioso está el desayuno –sonríe y como cosa rara me pongo roja ante sus ocurrencias


Me he quedado en casa, quiero ahorrarle el mínimo de disgustos...con los preparativos de la boda de Greg y Adela, se había nombrado una asistente que llevaba las cosas en mi ausencia, ya es casi la hora del almuerzo...sé que no demora en aparecer, aunque no ha dejado de llamarme en toda la mañana...me siento como cuando estaba enferma de las amígdalas y mis papas no me dejaban sola un instante...Héctor exagera, cuando vayamos al médico él le dirá que no ha pasado nada, como digo solo es estrés...

-hola mi amor...como te fue en la oficina –le saludo cuando lo veo atravesar la entrada de la casa
-nada que no pudiese manejar –me da un cálido abrazo y me besa –seremos los primeros a quien atienda...será una amiga quien te examine, nos graduamos el mismo año en la universidad, es hematóloga –lo miro a la cara
-no me habías mencionado que era “una amiga” tuya –coloco mis manos a los lados de mi cintura
-y qué diferencia hay si te lo mencionaba o no, total logre que nos atiendan el día de hoy y te aseguro que es una excelente profesional –me lleva hasta el comedor
-Héctor te acostaste con ella –me detengo en la entrada del comedor
-Catalina no me he tirado a todas las mujeres de la faz de la tierra...tranquilízate ella y yo solo fuimos buenos amigos y fue una coincidencia que ella este radicada aquí –me besa en la frente
-espero no me estés mintiendo –me dirijo hacia mi asiento
-Ja ja Ja te lo prometo mi fierecilla, no soy tan apetecible como tú crees...créeme muchas se han negado a mi encantos –lo fulmino con la mirada
-no sigas hablando...no valla ser que me arrepienta de querer ir al médico –


Llegamos al consultorio...la doctora Trace es un encanto de mujer es mucho mayor que Héctor, ahora veo porque no se acostó con ella...
-bueno Catalina tu extrema palidez es para preocuparse, menos mal que Héctor ha tomado cartas en el asunto es una fortuna que aún no olvide lo básico de la medicina –Héctor le riña desde el asiento –y lo que es aún más preocupante es que puedas vivir una vida normal con una hemoglobina por debajo del rango normal, ya ordene que te hagan los exámenes en el menor tiempo posible...esperemos que solo sea una anemia por falta de hierro y en menos de lo que creas puedas continuar con tu vida como lo has hecho hasta este momento –
-gracias doctora, ojala Héctor lo entienda y deje de preocuparse tanto, he sido anémica gran parte de mi vida no es algo que realmente me preocupe –
-Catalina pues deberías de preocuparte... -
-gracias Trace por haberme hecho un hueco en tu agenda, no te preocupes por los honorarios cubriré todo los gastos –se estrechan la mano
-olvida eso Héctor, tómalo como un favor de amigos, pasen a facturación para que les den los horarios de los exámenes –salimos del consultorio y Héctor al menos no esta tan preocupado
Llegamos a casa, no regresa a la editorial y no hace más que evitarme el mínimo esfuerzo
-amor deja de ser tan intenso, lo más que pasara es que me toque durante un buen tiempo volver a las pastillas de sulfato ferroso...ahora eres tu quien todo lo maximiza –
-Catalina tu salud no está en discusión y no se hable más del tema –le pongo los ojos en blanco, de verdad que si exagera

Hoy he ido a realizarme los exámenes en compañía de Héctor...un simple hemograma lo hubiesen entregado en las horas de la tarde, pero Héctor insistió que me hicieran un sin número de estudios que solo sabremos los resultado hasta dentro de una semana, ha querido que aplacemos el viaje pero se lo he impedido...la doctora Trace ha dicho que se los escaneara y enviara por correo y así no tendremos que interrumpir nuestras mini vacaciones de una semana en la isla británica...

-Cariño solo es una semana...no pretendas llevarte todo tu armario –bromea Héctor cuando he terminado de cerrar mi segunda maleta
-claro como tu te colocas cualquier cosa y con eso luces perfecto –le fulmino con la mirada
-amor aunque vallas desnudas serias la mujer más bella del lugar...pero eso jamás lo permitiría –me besa e inmediatamente salimos...ayer cenamos en casa de los Trebord y Aurora anuncio que se casara con Cesar dentro de tres meses, me temo que Héctor haya desistido de la idea ante tantas negativas que le di...bueno, eso no quiere decir que me sienta mal, es solo que haber participado de una boda me hizo fantasear con la mía...

Llegamos a Londres el frio, otoñal nos recibe...es un sueño hecho realidad, Héctor se ha dado cuenta de mi fascinación y sonríe como tonto de solo verme feliz
-de haber sabido que  soñabas con venir aquí, desde hace tiempo te hubiese traído –me abraza por detrás
-este era el momento amor, gracias...gracias por todo –me besa en el cuello
-vamos que nos vamos a congelar –subimos a un coche que rento previamente antes de que llegásemos al país

Nos hemos estacionados frente Four Seasons London at Park Lane y mis ojos se abren como platos
-Oh Dios mío!!! Héctor estás loco...una reservación aquí es abismal –él sonríe
-amor díselo a mi padre, atesoro tanto dinero que esto solo es una muesca para su gran fortuna...aprovechemos el tiempo que no tienes idea a que lugares te voy a llevar –el chofer nos abre la puerta y hacemos nuestra entrada al gran hotel...

Ha reservado la Garden suite...no comprendo porque ha hecho tantos gastos para solo unas vacaciones de una semana...
-cariño esto era innecesario
-amor nada...nada es poco para lo que tú te mereces –
Llegamos hasta nuestra habitación...es el doble de grande que la casa de mis padres, esto sí que es un lujo...llevamos juntos un poco más de un año y aun no me acostumbro a todos sus lujos...poco a poco me tendré que acostumbrar a ser la novia del director general de unos de los periódicos más prestigiosos del país...

-cariño dentro de unos minutos vendrán de la tienda chanel para entregarte un pedido, está todo listo...no me demoro, necesito hacer unas llamadas –oh por Dios!!!
-Héctor me puedes decir de que va todo esto –sale a la terraza de la suite
-solo hare un par de llamadas –me ha ignorado

Acabo de recibir las bolsas de la tienda chanel...hay un traje de corte ingles para él y lo más asombroso es el vestido que han traído para mí, es un vestido largo negro que se ciñe al cuerpo en su totalidad terminando en una amplia cola que permite el movimiento,  con un escote profundo en la espalda, por delante un escote que no se pronuncia tanto como el posterior...las líneas de los escotes se adorna con pedrería muy fina...no creo que Héctor haya supervisado este vestido, él ni loco me dejaría salir así a la calle...

-vaya llegaron nuestras bolsas, te ha gustado el vestido que escogí para esta noche –me susurra al oído
-creo que ha habido una equivocación...no creo que ese haya sido el vestido que has pedido para mí –le digo aun asombrada por el diseño tan sensual que tiene
-no te preocupes cariño, no ha habido equivocación,  el vestido que he pedido para ti es digno para una cena privada en el restaurante Petrus de la ciudad –besa mi cuello y me hace virar hacia él –duchémonos, nos espera una gran noche –la cabeza me da vueltas, no sé qué tiene planeado



Hemos llegado al famoso restaurante de la calle “1 Kinnerton Street”, un mesero nos conduce a un reservado...es una sala preciosa, una mesa adornada con suma dedicación y en el centro de ella está la flor de madera de nogal que Héctor compro aquella vez en el festival de primavera 


-Héctor por qué has organizado todo esto –lo miro con los ojos nublados de lágrimas


-cariño no es el momento para que llores...solo es una cena para la reina de mi vida –me da un pequeño beso y me invita a sentarme


-gracias, todo es tan hermoso –el besa mi mano


-no tanto como tu Catalina, tú sobrepasas cualquier ocasión –


Cenamos codorniz acompañado de higos caramelizados y salsa de zarzamora...una delicia en verdad. Acompañado con un vino Saracco Moscato d'Asti, un suave vino para acompañar la cena...esto parece un cuento de hadas, de verdad que me tiene muy intrigada por qué razón ha puesto tanto empeño Héctor en este viaje, será que me pedirá nuevamente matrimonio, pero si así fuera perfectamente lo pudo haber hecho en casa, no había necesidad de tanto lujo
-en que piensas pequeña –me saca de mis pensamientos
-como hiciste para que la flor de nogal estuviera acá – le pregunto
-ella más que nadie no podía faltar en esta noche, hice un par de movimientos y ella está aquí –me guiña un ojo
Un mesero nos trae el postre...cuando lo veo no lo puedo creer, es mi postre preferido, los ojos se me llenan de lágrimas...la última vez que lo probé fue antes que mis padres murieran, era una receta familiar de mi madre “natilla con relleno de moras”
-Héctor pero... –esboza una enorme sonrisa
-solo han sido un par de movimientos pequeña, disfrútalo...esta noche es para ti –coge una porción –puedo –me pregunta haciendo señal de querer dármelo en la boca –asiento, esta delicioso...me besa –es delicioso aunque me imagino que el de tu madre sabía mucho mejor –pasa sus dedos por mis labios
-sabias que te amo –tomo una cuchara y le doy a probar
-bueno, sería muy difícil que no lo hicieras –empieza a bromear, algo se trae entre manos
Me invita a bailar y se escucha unas tonadas maravillosas de I won't give up de Jason Mraz, me aferro a su pecho
-piensas hacerme morir de amor Héctor Villianco –sollozo contra su pecho, mientras bailamos al son de esas notas tan maravillosas
-amor de lo único que pienso verte morir es de años y creo que primero me tocara partir a mí –me aferro a él y de solo pensar que él pueda morir me produce un gran escalofrió
-esa canción es maravillosa –le digo
-es una promesa de mi amor para ti pequeña –levanto mi rostro y me da un tierno beso
Dejamos de bailar y volvemos a la mesa...
-quieres más postre –me ofrece un pedazo muy grande sin probar
-nunca me cansaría de comer este delicioso postre, pero como has sabido que era una receta de mi madre –toma mi mano y la besa
-preguntas demasiado, toma...come –me acerca una cuchara...
-Héctor...este pedazo del postre tiene algo –intento volver a clavar el cubierto pero algo duro me lo impide
-cariño estas segura, aquí no pueden servir nada que no esté meticulosamente tratado –me mira despreocupado como si no le diera crédito a lo que le  estoy diciendo
-es en serio Héctor algo se les tuvo que haber caído dentro de la preparación –empiezo a quitar las capas que están alrededor de lo que se siente demasiado solido...
-Oh Dios mío!!! Oh Dios mío!!! Héctor Villianco que se supone que es esto –una caja de terciopelo negro era aquel objeto duro que se sentía a través del postre
-Ja ja Ja Catalina si te vieras la cara en estos momentos seguro pensarías que mereces estar nominada a un oscar...cariño solo es una pequeña caja de terciopelo –la toma entre sus manos y con una servilleta la limpia, se levanta y por segunda vez en mi vida lo veo arrodillado delante de mí –Catalina Mellan he esperado durante mucho tiempo por este momento...siempre rechazaste cualquier propuesta que te hice...pero sé que ha llegado el momento hoy en esta noche de otoño quiero pedirte que seas mi esposa ante la ley de Dios y de los hombre –abre la caja de terciopelo y se muestra un hermoso anillo de oro amarillo, acentuado con un diamante central y adornado de lado a lado con pequeños diamantes, no puedo creer tanta belleza –si aceptas ser mi esposa prometo cuidarte y protegerte como si en ello se me fuera la vida, mi amor puede que no sea el más creativo, ni abra pasado por las pruebas de un mártir pero solo sé que te amo y no dudaría en poner mi vida por la tuya, renunciaría a todo lo que soy por ti pero a lo que nunca dejaría de ser fiel seria a este amor que no conoce fondo o final –las lágrimas no dejan de salir...no puedo hablar de la emoción...
-Catalina puedes decirme al menos algo, en vez de llorar sin parar...es que no estas segura de dar ese paso conmigo...por Dios mi amor es que aun dudas de mi amor por ti – Héctor luce nervioso
-Héctor...Héctor deja de hablar...ay Dios pero qué más puedo contestar, claro que sí mi amor...si mil veces si –con sus manos trémulas coloca el anillo de compromiso en mi dedo...
-mira lo que has hecho de mi...Dios cuanto de amo –se levanta y me besa...ahora nada ni nadie podrá separarnos...

Llegamos al Hotel...nunca había sido tan feliz, compartir todo este tiempo al lado de Héctor no se compara con el hecho de que ahora la bendición de Dios sea con nosotros, por qué habré negado tantas veces su proposición...
-amor solo me cambiare el vestido...ya te acompaño –lo beso y me dirijo al baño
No sé qué me está pasando...algo me habrá caído mal...pero que....





-Catalina!!!! Catalina!!! Que sucede...voy a entrar, te encuentras bien –escucho que está vomitando, le habrá caído mal algo de la cena –Dios mío!!! mi amor...mi amor –salgo disparado hasta el teléfono
-por favor señorita un servicio de ambulancias para la habitación 402, es urgente mi compañera está mal, por favor no se demoren su vida está en peligro –
Regreso al baño intento detener su vomito de sangre pero no hay nada que pueda hacer
-Catalina mi amor resiste...no me puedes dejar, no todavía...no sin antes envejecer a mi lado, Dios!!! No puedes hacerme esto, otra vez no...Qué te he hecho para que me quites todo lo que amo...Catalinaaaaaa!!!
-abra la puerta señor Mafort –tocan desesperadamente a la habitación, corro hasta la entrada –que ha sucedido señor –trato de organizar mis pensamientos
-regresamos de cenar y ella se estaba cambiando, empecé a escuchar unas arcadas y entre y estaba vomitando sangre...ha perdido el conocimiento pero aun respira no permita que se muera, no lo permita –uno de los paramédicos trata de calmarme
-tranquilo señor, acompáñenos...ella sufre de alguna enfermedad grave, es la primera vez que le sucede, ha tenido intentos de quitarse la vida –me preguntan mientras se encargan de movilizar a Catalina hacia la ambulancia
-es la primera vez, ella nunca intentaría quitarse la vida; eso es absurdo...dentro de cuatro días nos entregan unos resultados acerca de unos estudios que se realizó por unas molestias menores pero jamás por algo como esto...



Llegamos al Hospital John Radcliffe es llevada inmediatamente a la UCI...una hora después aun presa del pánico no hago más que caminar de un lado para otro, estoy enloqueciendo sin saber nada de Catalina...un hombre como de 48 años se me acerca 


-es usted el esposo de la señora Mafort–me pregunta


-s..si lo soy –mi voz apenas es audible


-la señora Mafort se encuentra estable, la tendremos en observación hasta mañana –


-Doctor también soy médico no tenga reparos en decir que tiene mi mujer –le respondo sin la menor vacilación


-bueno eso facilitaría las cosas, todo parece indicar que su esposa padece leucemia mieloide aguda, eso explicaría la hematemesis súbita, su extrema palidez y el antecedente que usted registro como persona anémica...se le realizaron unas pruebas de barrido, mañana en la mañana le daremos los resultados, con otra persona hubiese sido un poco tortuoso decir esto, pero de ser probado usted sabe que dependiendo del grado en que se halle la leucemia deberíamos prever un trasplante de medula o los resultados serían devastadores señor Mafort 


-puedo verla –no quiero escuchar nada más


-claro señor, pero sabe que ella perdió mucha sangre y sinceramente le tomara tiempo recobrar la conciencia –él se marcha y sigo a la enfermera que me indica en que habitación se encuentra Catalina...no puedo pensar en lo que me ha dicho ese médico, Catalina no puede padecer esa enfermedad...no puede


Dios, mi ángel está demasiado pálida, tiene una sonda conectada a su boca que le drena cualquier rastro de sangre en su estómago, tiene oxígeno y tiene un catéter en su brazo en el que le suministran solución salina...el corazón se me quiere desgarrar, no puedo verla en ese estado, tengo que hacer algo, Catalina no se me puede morir...ella no, Dios mío...ella no...


He pasado toda la noche en vela, no puedo conciliar el sueño...no me puedo separar de mi pequeña...sigue sin reaccionar.


-señor Mafort –llama el doctor que hablo conmigo la noche anterior


-dígame ya tienen los resultados –le digo sin el menor preámbulo


-señor nuestras sospechas son ciertas, su esposa sufre de leucemia mieloide aguda, como lo siento...es increíble que por el grado de afectación ella no demuestre cuan grave esta...es necesario que se le realice un trasplante de medula o ella no podrá seguir con vida...usted sabe que con una enfermedad como esta no se juega –impulsivamente estrello mis manos contra la pared y lanzo un grito desgarrador que se me escapa abrazando mi garganta –tómese su tiempo señor Mafort...su dolor es comprensible –


La vida se me está pasando...Catalina se me está yendo de mis manos y no puedo hacer nada, nuevamente quedo solo en la habitación junto a mi pequeña...luce tan indefensa, respira apaciblemente


-mi amor reacciona, necesito que vivas...no me puedes dejar, no por favor –tomo su mano y la acaricio, beso su palma fría y la paso por mi cara, buscando el consuelo que solo su toque puede darme –Catalina sé que me escuchas, mi amor tienes que luchar por los dos, no soy tan fuerte como aparento, reacciona mi amor...reacciona por favor...mi vida sin ti no tiene sentido, Señor pídeme lo que quiera incluso mi vida pero no te la lleves a ella, a ella no, por favor -














RECUERDEN QUE EL SIGUIENTE CAPITULO SERA PUBLICADO EL PRÓXIMO LUNES...











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CAPITULO XI


Héctor no deja de llamar al móvil, ni de mandar mensajes. No le contesto en ningún momento, sé que si lo hago se va a dar cuenta que no estoy enojada con él y necesito tiempo para procesar todo esto...ya no me iré, no es lo que esperaba pero al menos respiro tranquila nunca estuvo en mis planes abandonar la ciudad. Recordando la conversación con Greg, por cierto tendré el cuidado de no llamarlo así delante de Héctor, comprendo lo difícil que tiene que ser para él escucharme hablar con tanta familiaridad de mi ex; rayos!!! Que tenebroso se escucha eso de “ex” en fin, volviendo a mi pensamiento anterior, respecto a lo que llego a hacer Héctor por esa tal Anna, será que él me podría llegar a amar a mí de la misma manera...despojarse de su orgullo y llegar a perder hasta la razón por mí, confieso que me dan un poco de celos aunque él me ha dicho que soy la mujer que quieres a su lado para siempre...lo habría dicho por la excitación del momento, por qué tendré que ser tan insegura. En palabras de él tengo que dejar de buscar dobles intenciones y vivir el momento y esté presente solo me lleva a donde él.
Greg, sé que al principio será muy difícil para él y de paso para mí...pero tiene que entender por todos los medios posibles que no le quiero como mi amante, que lo nuestro se tiene que llevar con la total indiferencia, por su bien y por el bienestar de mi relación con Héctor...porque de no ser así seré yo la que le pida a Héctor que nos marchemos lejos de esta ciudad. Si algo tengo claro es que ahora después de Héctor ya no habrá un después con Greg, todo acabo donde empezó, en la represa...que por cierto también dejare de frecuentar no quiero tener lugares donde Greg pueda sentir que me tiene bajo sus influjos.
Aurora, Cesar y los Trebord son los que realmente me importa que acepten a Héctor, no puede ser posible que sea la única persona que pueda ver en él ese ser tan maravilloso; vale, ya sé que estoy hablando como una enamorada pero él tiene ese algo que donde llega todo cambia y sé que ellos no quedaran lejos de esa experiencia.
Estefanía esa mujer no la quiero cerca de Héctor, si es tan buena jugadora como él no me extraña que quiera mover sus fichas en contra mía...ella fingió muy bien desde el principio y sé que no es mi fan favorita...tendré que estar alerta en todo, aunque le dije a  Greg que ella era lo mejor para él si se llega a meter con Héctor o cualquier cosa parecida no será precisamente que la deje tranquila por un buen tiempo...no soy tan noble como se cansa de decir Greg con respecto a mí.
No quiero vender esta casa, aquí crecí y es el único lugar donde conservo todos los recuerdos de mis padres...sé que ellos amarían a Héctor aunque papá no se cansaría de decir que es muy mayor para mí. En un momento se me paso por la cabeza pero lo deje olvidado, llego el momento y definitivamente cambiare ese colchón...esas son las cosas que me serán fácil dejar atrás.


-voy...voy...diablos pero quien se ha muerto, piensan tirar al piso la puerta – debí de imaginármelo...
-tú te vienes conmigo para la casa...no voy a estar tolerando que peleemos y no contestes ni mis llamadas, ni mis mensajes –pongo mis ojos como platos Héctor están tan enojado como puede
-buenos días Héctor, si muy bien gracias y tu –le digo en son de paz, al ver que no estoy en lo más mínimo disgustada entra a la casa, tira de mí y me da un beso de esos de grandes ligas –bueno, ahora sí que amanecí muy bien –le digo mientras nos besamos
-no quiero irme nunca más o que tú lo hagas sin que hayamos resuelto nuestras diferencias...no es mi estilo enfadarme y luego actuar como si no hubiese pasado nada, Catalina sabes que si peleamos en el momento lo arreglamos –me dice mientras acaricia mi cabello
-sé que estoy fatal pero me levantaste de la cama a brincos...y prometo que no volverá a pasar, la idea de irme de desconectada para tu casa no me parece tan aburrida –él sonríe y allí tengo a mi Héctor de vuelta
-no te preocupes en preparar desayuno, lo haremos por fuera...solo alístate –vuelve y me besa
-tan mal cocino –finjo estar ofendida
-ja ja ja Catalina si algo haces de maravilla es cocinar...es solo que te quiero para mi sola y no quiero perder tiempo viéndote inmersa en oficios del hogar que yo puedo evitarte –vuelve y me besa
-para no querer que te relacionen con tu padre y todo eso del apellido, vamos que si te gusta gastar a manos llenas su dinero...y deja de besarme que esa es la peor manipulación que puedes usar en mi contra, no me dejas pensar con claridad –sus ojos brillan y mi cuerpo se estremece
-Catalina vete a alistar a menos que quieras que me duche contigo –vuelve y me besa
-deja de cambiar de tema y ni lo pienses te  quedas aquí en el sofá mientras me cambio y tomo algunas cosas para irnos a tu casa –su sonrisa ya no es tan expresiva pero no la abandona en su totalidad

-escoge un lugar donde quieras desayunar –me pregunta Héctor mientras enciende el auto
-sabes, junto al periódico hay un café que vende unas tortillas deliciosas y un cappuccino espectacular –saboreo mis labios
-ja ja ja veo que son muy deliciosas, listo vamos para allá; por cierto pequeña he pedido a la junta que hagan una propuesta formal para Aurora y para ti, para que se vinculen oficialmente a la empresa...se lo mucho que amas tu profesión y nada me hace más feliz que verte disfrutar de lo que amas –lo miro agradecida
-Héctor no quiero que la balanza caiga a mi favor porque estoy saliendo con el director de la editorial Mafort y en cuanto a disfrutar de lo que amo puedes incluirte en la lista con prioridad –él sonríe y sé que lo que viene ahora es una de sus bromas
-oh nena porque esa noche en el hotel no me di cuenta que eres una traviesa ninfómana –ríe con suficiencia
-mira tú, pero como quisieras tenerme como esclava del sexo...pero te informo que muchos fueron mis años de abstinencia no me vendría mal darme otro descanso y deja de cambiar el tema Héctor –le pongo los ojos en blanco
-Catalina no me vengas con tu modo manipulador...no puedo creer que puedas llegar a ser tan cruel conmigo –pone ojos de cachorrito, será más adorable este hombre
-no me tientes –y le guiño un ojo...hemos llegado al café

-qué pedirás cariño –pregunta Héctor
-hola Carmen, que tal y me sirves uno de esos cappuccino que me gustan tanto y unas tortillas de pollo con maíz...ordenaras algo –le pregunto ahora a Héctor
-solo pediré un café, ya desayune en casa pequeña –Carmen se va con nuestras ordenes –veo que te conocen muy bien aquí –dice divertido
-siempre venía a almorzar aquí con Aurora y Cesar...también cuando no alcanzaba a desayunar en casa – Carmen trae nuestras órdenes, cuando veo que Héctor se tensa
-sucede algo –le pregunto
-Gregory acaba de entrar y no deja de mirar para acá –su expresión es dura
-deja de mirarlo como si estuvieras a punto de asesinarle, si se queda puedo pedirle a Carmen que empaque mi desayuno y termino de comer en tu casa –apretó su mano para que sepa que no me importa que Greg haya llegado, él la toma y me da un beso en el dorso de la mano
-no te preocupes si vuelves a trabajar en el periódico de alguna u otra manera tendrás que cruzarte con él, lo siento es algo instintivo –se relaja un poco aunque no del todo
-creí que ya se había dado por sentado el hecho de volver a trabajar allí –lo miro sospechosa y sé que él no espera de todas maneras que acepte, lo último que quiere es verme cerca de Greg
-no puedo obligarte a nada nena...ni con todos mis besos te podría convencer a algo que tu no quieras –esta vez me guiña un ojo y me sonrojo ante toda la sensualidad que puso en ello

No le pregunte si Greg se había marchado, no quería hacer las cosas más incomodas...cuando nos fuimos él ya no estaba allí y fue un alivio realmente...no sé cómo me sentiría si el me ve agarrada de la mano de Héctor o flirteando con él...
Llegamos a la casa de Héctor, como me gusta este lugar...parece un paraíso perdido
-ey, creí que el centro de atención era yo –dice Héctor sacándome de mis pensamientos
-digamos que no en estos momentos querido –le guiño un ojo y me lleva hacia él dándome un beso muy sensual
-lo tendré en cuenta, pero que tal si me acompañas al jardín que está detrás de la casa –sus ojos desprenden excitación y me da curiosidad saber cuál es ese jardín
-pues enséñamelo – sonrío a su propuesta
-déjame y busco una manta que podamos tender en la grama, no me demoro –sale en busca de la manta mientras lo espero en la sala de la casa

-oh Dios!!! Héctor...que lugar tan hermoso, como hicieron para que tenga esta forma –le digo emocionada, arboles gigantes de robles lo rodean, al parecer a la madre de Héctor le gustaban mucho las rosas porque al igual que al jardín de la entrada hay muchos rosales de diferentes colores y es aquí donde está el estanque de patos que se observa desde el interior de la casa
Suspira y veo alegría en sus ojos –mi madre era amante de la naturaleza y mi padre hizo los trabajos necesarios para que lo construyeran de esta forma...cuando me muera quiero que mi tumba sea en este jardín, mamá me dijo que se lo había pedido a mi padre pensando en mí y de hecho aquí me refugiaba cuando las cosas no iban bien con ellos –
-amas este lugar demasiado verdad –lo miro atónita, no pensé que él fuese tan apasionado por la naturaleza
-sí y mucho,  ahora lo comparto contigo para que sea nuestro lugar especial –aprieta mi mano fuertemente y los ojos se me llenan de lagrimas
-gracias Héctor, no sabes lo feliz que me hace saber que quieras compartir un lugar tan hermoso conmigo –enlazo mis brazos en torno a su cuerpo, le quiero no tengo duda
-no pequeña, ahora si es hermoso porque está completo...a este lugar le faltabas tú –
Me da un beso lleno de cariño, levanta mi barbilla para que lo vea a los ojos –Catalina quiero hacerte el amor aquí –mi corazón se acelera, hacer el amor aquí...en su lugar especial
-pero y si nos ven algunas de las personas que trabajan aquí –le miro un poco nerviosa
-no seas tontita, mientras este aquí tienen prohibido pasar a esta parte de la casa...crees que podría dejar que algunos de los trabajadores te vean desnuda –su rostro exuda pasión
-está bien –y el rostro se me enciende en un rubor abrazante
-te quiero Catalina, te quiero y no quiero que jamás dudes de ello – antes que pueda contestar sella mis labios en un beso cargado de pasión, muerde mi barbilla...baja hasta mi cuello, retira los tirantes de mi blusa, mientras sus labios llenan mi regazo de besos. Me tiende sobre la manta, empiezo a desabrochar los botones de su camisa, mis ojos recorren su ejercitado pecho, se deshace de mis vaqueros y recorre mis piernas con besos...sube nuevamente hasta mis pechos y retira mi sujetador, con sus dientes muerde mis pechos lo cual me hace arquearme
-definitivamente nunca lo olvidare –muerdo mi labio inferior...sus labios se quedan detenidos en medio de mis pechos, empiezo a sentir una pequeña succión allí
-Héctor no pensaras dejarme marcas –le digo con la voz entrecortada, pero él me ignora y sigue en su misión
-perfecto...ahora cada vez que te duches podrás recordarme –sonríe y regresa hasta mis labios, se tiende sobre su espalda dejándome a mi sobre él y empiezo a llenarlo de besos y caricias...desabrocho sus pantalones y me ayuda a quitárselos
-ahora luce mucho mejor señor Villianco –me lleva hacia donde él y nos entregamos al juego perfecto de la seducción...allí a la luz de un tímido sol que se deja ver entre las ramas de los exultantes arboles hacemos el amor...

-siempre será así –mis manos acarician su cuerpo
-no cariño...cada vez será una experiencia mejor –nos besamos y cuando estoy a un paso de quedarme dormida –vallamos a la casa, debemos comer algo –nos vestimos y caminamos hasta el interior de la casa

Frente a la chimenea, nos acurrucamos y empezamos a hablar sobre la idea de reincorporarme a la editorial y la estadía de él aquí en la ciudad...
-Aurora se desempeñaba muy bien en el área de sociales, pero no quiero que sigas bajos las ordenes de Gabriel, Cesar Lagos trabaja perfectamente con él...quiero que seas la directora encargada de la imagen pública de la editorial – me retiro de su regazo
-has enloquecido, como puedes colocarme como la relacionista pública de tu editorial...sabes que recién me he graduado y en lo único que tengo experiencia es en la redacción de reportajes que eran sometido a escrutinio por el señor Gabriel –él sonríe y niega con la cabeza
-no te subestimes pequeña, eres perfecta para ese cargo y aunque no te guste ese es el puesto digno de la novia del director –me lleva otra vez hacia su pecho
-ahora soy tu novia –le pregunto más que emocionada –te dije esta mañana que no quería que mi relación contigo condicionara mi ascenso en el campo laboral
-si no sabías que éramos novios, entonces como le llamas a esto pequeña –cada vez que me llama así me hace flipar
-como no me lo has pedido –le digo fingiendo indiferencia, ahora es él que se separa un poco y me mira fijamente a los ojos
-con que te gustan las formalidades, está bien –se levanta y se coloca de rodillas, yo me sonrojo y muerdo mi labio inferior...no puedo creer que se esté arrodillando para pedirme que sea su novia
-Catalina, te quiero como nunca querré a nadie, eres la luz de mis ojos y estoy aquí inclinándome ante ti para pedirte de corazón a corazón que seas mi novia –sé que lloro por todo, pero jamás pensé que él me hablara de esta forma
Suspiro, él limpia las lágrimas que escapan por mis mejillas –puedo pensarlo –sonrío ante la respuesta que le he dado
-pues déjeme decirle que solo tiene...no tiene tiempo para pensarlo –besa mis lágrimas –creo que sus ojos ya han hablado por usted –
-si Héctor quiero ser tu novia, y también te quiero, te quiero eso es lo único que puedo decir –nos besamos y él no deja de susurrarme hermosas palabras a mi oído...
-que has hecho con las fotografías que tomaste durante el festival –le pregunto mientras contemplamos el fuego
-las he revelado...pero las tengo aseguradas, son una sorpresa que te tengo preparada –besa mi frente
-genial, ahora me tocaría esperar hasta que quieras darme la sorpresa...pero puedo saber cuándo me darás esa sorpresa novio mío –
-cuando complete todas las tomas que pueda tener de ti, novia mía –sonríe y sé que le ha caído en gracia que lo llame así
-uff, eso es mucho tiempo. Héctor pero tú que harás todo este tiempo que estés aquí –
-asumiré la presidencia de la editorial, le relegare funciones menores a la junta y así cumpliré al fin la voluntad de mi padre al morir –
-valla ahora resultara que me estoy tirando a mi jefe –sonrío ante la broma
-definitivamente...menos mal que soy tu novio sino las cosas se complicarían –ríe y quien sabe a qué broma personal se refiere
-Héctor que estudiaste –
-medicina, pequeña –
-que estudiaste qué –mi boca se abre de la impresión
-ja ja ja si pequeña, era cirujano cardiovascular pero desistí de la profesión cuando perdí a uno de mis mejores amigos en una operación de corazón abierto...no me pude recuperar y el consejo de médicos me declaro incapacitado para futuras intervenciones quirúrgicas –
-lo siento, y eso hace cuanto fue – vuelvo al refugio de sus brazos
-hace cinco años...me enfoque en la fotografía artística y eso me salvo, mucho antes lo hacía como hobie pero luego la tome como profesión –
-hace cuanto murieron tus padres –pregunto un poco vacilante
-murieron dos años después que mi amigo, murieron al igual que tus padres en un accidente de tránsito –lo abrazo fuerte –y antes que lo preguntes Anna murió un mes antes que mis padres –lo miro a la cara pero no demuestra la más mínima emoción –no te preocupes cariño, las personas mueren todos los días, por eso es que debemos de vivir la vida sin remordimientos –
-Héctor yo... –
-sshh cariño no pasa nada, vamos a dormir que mañana tengo que arreglar unas cosas en la editorial y coordinar todo para que mis pertenencias sean traídas y me pueda instalar completamente aquí en la ciudad –
-no te parece un cambio drástico...de ser un medico ahora a dirigir una editorial –le pregunto mientras nos encaminamos a su habitación
-no tan drástico como pasar de medico a fotógrafo –ríe y no comprendo porque a pesar de tanto dolor puede ser tan feliz

-hasta mañana princesa...mañana son muchos los desafíos que me esperan –
-acepto trabajar contigo –me besa, nos quedamos dormido al rato...


-cariño, necesito que me acompañes...quiero que estés presentes en todas las reuniones –
-pero porque no me dijiste ayer que me querías allí...aun ni siquiera he revisado el contrato -
-Catalina no necesitas ningún contrato...o acaso yo necesito uno –me mira y se pavonea por la habitación muy pagado de sí mismo por lo que acaba de decir
-tú lo has dicho, tu eres el dueño...yo solo seré una trabajadora más de tu editorial –le miro con franca incredulidad
-Catalina es nuestra editorial –empieza a rebuscar en un cajón de su armario
-a ver, tan solo ayer era tu novia y ahora me vas a dar también parte de tu periódico, no crees que alguien está aquí tomándose las cosas muy rápido –cruzo los brazos, Héctor está actuando impulsivamente y tiene que darse cuenta
-azul o salmón –me enseña dos corbatas
-deja de cambiar de tema, salmón me gusta –me estoy empezando a enojar
-me ayudas –pregunta entornando sus ojos
-Héctor es en serio, no puedes de buenas a primera darme participación de tal magnitud en tu empresa
-nuestra empresa, ahora vamos a tu casa a que te coloques algo acorde a una reunión de ejecutivos...en todo caso la que conoce mejor que nadie el mundo de las comunicaciones eres tu...yo soy un medico fracasado y que medio entiende de lentes fotográficos –sonríe y sé que esta conversación ya no ira a ningún lado

-no tengo porque dar cuenta de mis decisiones señorita Ray, la señorita Catalina  queda encargada de las relaciones públicas de la editorial y usted  pasas únicamente a trabajar en el área de publicidad con el señor Trebord –Héctor está enojado ante la actitud de Estefanía, no me atrevo a decir nada...no puedo cuestionarlo delante de sus empleados, es lo correcto
-como usted diga señor Mafort, pondré al tanto a la señorita Mellan en todo lo concerniente con este departamento, señores me retiro debo ponerme en marcha –sale de la sala de juntas y sé que esconde un profundo enfado con respecto a Héctor pero a él  parece no importarle
-bueno señores habiendo planteado las nuevas decisiones con respecto a la editorial no queda más que decir que hagamos de esto nuestro pequeño sueño, esta editorial tiene una gran historia que defender...mis abuelos no la crearon para que su descendiente la echara por la borda...ustedes conocen mejor que yo este campo pero me he especializado en administración y prometo dar lo mejor de mí –no podía creer que Héctor fuera el que estuviera diciendo esas palabras, se veía tan respetable y por un segundo pude ver el hombre de 32 años que era
Los jefes de departamento y miembros de la junta que administraba hasta hace poco la editorial salieron del gran salón...durante toda la reunión se mantuvo un ambiente de profundo respeto hacia Héctor, todos innegablemente lo reconocen como el jefe, incluso Greg durante toda la reunión se mostró impasible, respondió a cada uno de los interrogantes que planteo Héctor y nunca vi alguna mirada de rivalidad entre ellos...vaya que en el campo laboral al menos se respetaban uno a otro

-uff –Héctor se suelta un poco la corbata –que jodido es todo esto del “gran jefe” –se acerca a mí y me sostiene por la cintura –aunque todo es más fácil ahora que estas a mi lado –sonríe y me besa
-Héctor cualquiera puede entrar –le digo nerviosa –estas seguro que fue la mejor decisión el haberme dado ese puesto, Gregory me había mencionado que Estefanía es una de las mejores profesionales en su área –
-a Gregory que le den –me susurra al oído –nadie puede entrar sin avisarse –empieza a besar mi cuello –y señorita Mellan, no creo que este en posición de cuestionar las decisiones de su jefe –ya me tiene perdida...sucumbo a sus besos, pero paro cuando la situación se calienta, lo último que quiero es tener sexo en la sala de juntas...
-Catalina tu eres mi más grande distracción eso es lo único que tienes en contra –me da un beso en la frente y nos recomponemos para salir hasta lo que será su nueva oficina

-señor la señorita Ray solicita hablar con usted –le indica la secretaria de Héctor a través de la contestadora
-hágala pasar –
-esperare afuera –le digo a Héctor que de momento me mira confuso
-no vas a ninguna parte, lo que quiera tocar Estefanía lo dirá delante de ti pequeña –intento decirle algo pero ella entra a la oficina
-Héctor podemos hablar en privado –Estefanía está enfadada y no se preocupa en disimularlo
-lo que quieras hablar Estefanía lo puedes hacer delante de Catalina –la mira severamente
-ya que insistes...que te está pasando, te la llevas un fin de semana y la pones en mi lugar –pongo mis ojos como platos
-Héctor lo mejor será que espere afuera –lo último que quiero es presenciar los reclamos de esta
-tu no vas a ningún lado Catalina y tu Estefanía mucho cuidado en la forma en que te refieres a ella, espero no hayas olvidado que yo soy el jefe y que si tu estas aquí fue porque yo lo quise –ahora Héctor se coloca detrás de la silla que ocupa
-ustedes los hombres no sé qué les pasa con ella –pero que quiere ella, miro a Héctor pero él le sostiene la mirada a ella
-bueno, hubieses empezado por ahí Estefanía...tu verdadero problema no tiene que ver con el trabajo, por qué entonces no vas y solucionas tus problemas con Gregory y te lo advierto si no vas a ser capaz de separar lo personal de lo laboral, puedes irte despidiendo de tu empleo, sabes que no eres indispensable –Héctor actúa fríamente y francamente si me hubiese hablado así, estuviese temblando de miedo
-me estás dando un ultimátum –Estefanía se acerca al escritorio y coloca sus manos sobre el escritorio –sabes que ella es una niñita y temprano que tarde te darás cuenta que no es la mujer que necesitas a tu lado y que además no está calificada para este cargo –al decir esto último me hierve la sangre pero que se ha creído esta
-recoge tus mierdas de mi empresa...de mi novia no vienes a hablar así, al menos ella ha logrado que la reconozca públicamente como tal, tu ni siquiera pudiste conseguirlo...es una lástima que tu gran capacidad intelectual no te sea capaz de diferenciar entre lo sentimental y lo profesional –ahora el tira de la silla y se encuentra frente a frente con ella, esto está realmente peliagudo
-valla, “tu novia”...acaso le has contado como te obsesionaste con ella y como en la cama me contabas todo lo que tenías planeado para ella y para Gregory –ya no puedo seguir escuchando esto
-Héctor lo siento no puedo permanecer un momento más aquí –intento salir pero él me lo impide
-Catalina por favor –me mira suplicante y asiento con la cabeza
-los abogados de la compañía se pondrán en contacto contigo para la liquidación y para que te quede claro, entre Catalina y yo no hay secretos, ahora puedo ver porque Gregory en todo este tiempo no te pudo escoger por encima de Catalina –ella derrotada se encamina hacia la puerta
-cuídate cariño porque no eres más que una vía de escape para ver si así puede sacarse a la puta de Anna de la cabeza –con esas palabras en el aire sale del despacho y palidezco ante ese comentario
-Catalina estas bien, cariño no prestes atención a las palabras de ella...solo hablaba una mujer despechada, sabes que eso no es cierto –poco a poco voy recobrando el aliento
-uff...tan solo un día de trabajo y todo lo que has hecho...no cree señor Villianco que se está tomando las cosas muy severamente –descanso sobre su pecho
-Catalina soy el jefe y debo comportarme como tal...no podía menos dejarme manipular por Estefanía solo porque me la haya tirado en ocasiones anteriores –lo miro a la cara
-eso lo tendré en cuenta –el ríe –por favor que solo sea ella de todas tus oficinas que te hayas tirado –le digo en sorna
-te lo prometo, no me tiro a mi personal de trabajo...a ella la conocí por intermedio de Anna y empezamos a salir dos años después de la muerte de ella –
-definitivamente yo no encajo en el patrón –el me abraza fuerte
-vamos pequeña hoy has tenido mucho para tu primer día de trabajo –ahora estoy sorprendida
-pero piensas dejar el trabajo a mitad del día –
-no se te olvide que soy el jefe y que aun la junta tiene responsabilidades que cumplir –roza su nariz con la mía
-pero yo no soy el jefe y siendo que Estefanía ha sido despedida personalmente por el dueño, debería empezar a colocarme al día con todo y no me vengas con la chalada de que soy la novia del jefe, porque entonces esto no va a funcionar –me mantengo en mi posición
-cariño, no empecemos...esto es un proceso al que nos tenemos que adaptar los dos, así que no insistas o me veré en la obligación de actuar como tu jefe –me planta un beso y como siempre este tema se da por zanjado

A veces se creería que Héctor no estaba preparado para este cargo, pero es sorprendente lo bien que se desenvuelve...es un hombre brillante y progresista, tan solo un par semana ha transcurrido y los números le favorecen y definitivamente ha hecho que mi trabajo sea una experiencia maravillosa. Ha tenido paciencia y me ha enseñado cosas que solo la experiencia podría otorgarme pero ahí está él para hacer de mi vida algo mejor...en cuanto lo nuestro, no puede ir de otra manera. El accedió a que solo me quede los fines de semana con él, aunque me insistió de una forma u otra que me fuera a vivir con él...definitivamente debemos tomarnos con calma las cosas...es cierto que él literalmente me conoce pero yo debo hacer mi proceso en esta relación, aunque confieso que aunque este en un salón atestado de gente puedo sentir su mirada sobre mí, haciéndome especial y diferente...haciéndome sentir amada...haciéndome sentir suya...

-señorita Mellan, el señor Trebord está en la línea uno –me informa mi secretaria
-gracias Nancy –cambio la línea
-dime Greg, que se te ofrece –
-Catalina tengo la propuesta sobre la edición que hará conmemoración al bicentenario de la ciudad –siento incomodidad en sus palabras
-sabes que debo informar sobre ello a la junta, pero si no quieres hablar en privado conmigo podemos concertar una reunión en la tarde con el personal y no tendrás que pasar por esto –le digo leyendo sus emociones
-Catalina no es por eso, es solo que no se si Héctor se moleste por ir a tu oficina –puedo sentir como se relaja
-qué tiene que ver Héctor en esto...he visto como ustedes trabajan a la perfección y no hacen la mínima alusión a las diferencias entre ustedes, esto es sobre el periódico no veo porque tiene que ser diferente –
-está bien...ya te llevo la propuesta para que la examinemos-

-solo deberíamos incluir algunas tomas reales conservadas del museo para darle propiedad a los artículos, sería lo único para agregar, es realmente bueno el diseño –le digo a Greg quien hace un momento me explicaba cada sesión como si fuese su lugar favorito
-eso lo estuve vislumbrando pero antes tenía que pedir tu aprobación, tu sabes que tu área es la que se encarga de los permisos –me dice en respuesta
-pues bien coloquémonos en marcha –le sonrío afectuosamente
-Catalina lo estás haciendo muy bien, te felicito...Héctor jamás se pudo haber equivocado contigo –ahora su rostro no es tan expresivo como hace un momento
-como lo llevas...esto tiene que ser difícil para ti, créeme Greg que si pudiera hacer las cosas más fáciles para nosotros lo haría –Greg toma mis manos y las besas
-Catalina solo quiero tu felicidad, no sientas remordimientos por nada...como tú has dicho que debemos seguir adelante, y con respecto a eso recuerda que mis papas celebraran sus bodas de plata este fin de semana y Aurora me ha dicho que si las cosas están bien entre nosotros lo lógico es que asistas con Héctor y las respuesta es para ustedes dos, así como puedo llevar día a día las cosas en la empresa con él...tengo que aceptar que si estas con él, nuestra familia tiene que dar paso a tu relación –me levanto del escritorio y lo abrazo
-gracias Greg y no sabes lo feliz que me hace saber que tú de entre todos me digas esto –el me abraza aún más fuerte
-perdón...interrumpo algo –Jesús!!! Héctor se ve con cara de pocos amigos
-solo vine a entregar la propuesta de la edición del bicentenario de la ciudad, pero ya me iba –contesta Greg en nuestra defensa, aunque la postura tensa de Héctor no se relaja en lo absoluto aunque ya me haya separado de Greg
-por favor déjame a solas con Catalina –le dice Héctor algo calmado para lo que demuestra su rostro
-permiso...cuando se hagan los ajustes que se requieren lo enviare a tu despacho –le dice a Héctor cuando se marcha

-porque si vino a entregarte la maldita propuesta tenía que tenerte abrazando cuando entre –ahora su voz es de un hombre realmente enojado
-podrías haber informado a Nancy que entrarías, por algo es mi secretaria y ser el jefe o mi novio no te hace ninguna concesión –le digo un poco insultada por sus palabras
-ahora eres tú la que cambia de tema –su enojo no se disipa
-Greg...Gregory y yo no estábamos haciendo nada malo, solo fue un abrazo de amigos; por favor no te pongas en esa posición-
-pregúntale a él si cuando te abrazo por su mente pasaban los mismos pensamientos –Dios, que hombre tan terco
-Héctor, abrace a Gregory porque me dijo que ahora que se celebraran las bodas de plata de sus padres quiere que asistamos como pareja y que no me preocupe en lo más mínimo por él, que por mi felicidad él hará lo que sea –
-pues que mantenga sus manos lejos de ti –se acerca a mí aunque su expresión no cambia
-por qué cuando se trata de trabajo lo puedes tratar con total naturalidad, por qué no pueden llevar las cosas con total naturalidad cuando se trata de mi –le digo tratando de cambiar sus ánimos
-porque en el trabajo Gregory Trebord no piensa en las mil y una formas de conquistar a mi mujer –dicho esto me besa con ferocidad –eres mía Catalina y para él que siempre ha estado enamorado de ti no es fácil –me sienta sobre el escritorio –no voy a ceder cuando se trate de ti –levanta el vestido hasta arriba de mis muslo y sus manos llegan hasta mi trasero
-Héctor...Héctor por favor, en la oficina no y menos quiero que me hagas el amor con el enfado que tienes...por favor –trato de zafarme de su fuerte agarre
-lo siento –se aleja un poco de mi –lo siento –niega con la cabeza como tratando de sacar de su mente algún pensamiento que no desea –lo siento pequeña pero tanto para él como para mí no es fácil cuando se trata de ti –me acerco a él y lo abrazo
-tienes que confiar en mí y darle un poco de crédito a Gregory...no lo conoces tanto como yo, por favor has eso por mi ¿sí?
-Catalina, me enloqueces –vuelve y me besa pero esta vez no es un beso urgente
-eso lo se señor Villianco y si no me dice a que vino a mi oficina tendré que pedirle que se vaya, tengo mucho trabajo que hacer...hoy me reuniré con Aurora para terminar de arreglar unas cosas sobre la fiesta de sus padres y mi novio es un poco exigente con mi atención –me lanza una sonrisa descarada el muy canijo
-solo vine a informarle señorita Mellan que mañana en la noche tendremos una cena con el Alcalde de la ciudad...asuntos de protocolos nada más –no lo dice tan animado –me encanta que seas la única persona que aún me llame por el apellido de mi madre –me da otro beso –cumplida mi tarea puedo regresar a mi oficina –


-madre mía, que Grego te dijo qué –me dice Aurora mientras subimos a su auto
-créeme yo esperaba de todo menos eso –le digo un poco sorprendida
-aunque reconozco Cata que Héctor ha estado haciendo las cosas muy bien y esta ocasión no puede ser más adecuada para que mis padres lo conozcan como tu novio –definitivamente hoy los hermanos Trebord me han sorprendido con su forma de aceptar mi relación con Héctor
-gracias amiga por esto –
-va no exageres, recuerda que tengo mis ojos sobre cualquier cosa que haga mi cuñadito –me guiña un ojo y salimos a cuadrar los últimos detalles de la fiesta


-estas segura que los padres de Gregory están preparados para verme como tu novio...por qué no esperamos un poco más de tiempo –insiste mientras le arreglo el nudo de la corbata
-tiene miedo de conocer a los Trebord ya como mi novio...no se preocupe señor Villianco que ellos de seguro lo amaran...perfecto, ha quedado usted como todo un príncipe –acomodo el cuello de su chaqueta
-sabes que no me refiero a eso, no soy un niñito...es solo que de seguro ellos prefieren ver a su hijo a tu lado que a mí –no se cansa de insistir en lo mismo
-ellos son como unos padres para mí y son felices con lo que me hace feliz a mí...y sabes de sobra que mi felicidad eres tú –le doy un pequeño beso, no quiero mancharlo de labial
-está bien, solo espero que el señor Maximiliano no me saque a punta de escopeta de la celebración –el ríe eso quiere decir que se está relajando

-oh hija, que hermosa estas -Alicia me besa en ambas mejillas –y el apuesto caballero me imagino es el novio de nuestra pequeña Catalina...ya nos habíamos conocido en la fiesta de la graduación, verdad –le extiende la mano a Héctor que desde que llegamos no hace más que portarse como un caballero
-así es señora Alicia, soy el novio de esta hermosa mujer...felicitaciones por su aniversario –Alicia sonríe y sé que le ha gustado como mi pareja
-me he perdido de algo –llega el señor Maximiliano hasta nosotros –hija cada vez estas más guapa –besa mis manos –caballero un placer volverlo a ver –saluda ahora a Héctor –Catalina es como si fuera otra de mis hijos, cuidado con hacerla sufrir...soy un padre muy protector –ahora se muestra serio
-tenga por seguro señor Trebord que jamás le haría daños a Catalina –ambos se sostienen la mirada, esto es embarazoso
-por Dios papá ya estás haciendo de dictador, déjalos tranquilo  –resopla Aurora –solo lo hago para liberar tensiones –le susurra a Héctor –así que tomate muy a pecho las palabras de mi padre, me oyes –me abraza
-yo creo que por hoy tenemos suficiente de intimidaciones pasemos a la mesa –nos insta Alicia

-viste...ellos ya te aman –Héctor me toma de la mano y los seguimos hasta el jardín, que es donde está la mesa...casi toda la familia está reunida, no veo a Greg por ningún lado
-lo siento...lo siento, no quería llegar tarde pero a Carola se la ha ocurrido comprar unas cosas de último momento –dice Greg mientras toma asiento junto a Alicia
La cena se torna muy familiar y amena...me siento tan bien porque en ningún momentos Greg o Héctor se mostraron hostiles...pareciera que fueran amigos de años...
-valla, valla...Catalina bien sabía yo que la calentura de Gregory por ti no duraría mucho –Héctor se tensa y miro a quien ha hecho ese comentario tan molesto
-Carola mide tus palabras, mira que estoy aquí con mi novio...cada vez te pareces más Lilia, no dejes que su veneno te consuma –le digo muy seria
-razón tiene ella en decir que eres una mosca muerta –no entiendo porque el enfado de Carola
-señorita no se quien sea usted, pero por mucho que sea una mujer no le voy a permitir que hable así de mi novia –ahora Héctor es el que habla
-cariño no pasa nada...ya Carola se va –la fulmino con la mirada
-tienes miedo que le cuente a tu novio, como envolviste a Gregory –vuelve a la ataque
-nadie me envolvió Carola y si no quieres que mis padres te prohíban rotundamente volver a la casa, discúlpate con Catalina –Greg ha entrado en la sala
-por favor compórtense que estamos celebrando el aniversario de Maximiliano y Alicia, Carola no sé qué te pasa pero déjalo estar –trato de conciliar esto se puede salir de las manos
-no creo que mis tíos prefieran a esta recogida que a mí, querido primito –me mira con desprecio
-Carola ya basta, lárgate de aquí o vamos a tener problemas...no quieras olvidar que si estás aquí es porque nuestros tíos no podían faltar pero bien sabes que tu presencia sobra en este lugar, sabes que Catalina es como otra hija para mis padres y el hecho de que todo este tiempo has estado con Lilia a pesar de lo que paso no te hace más que otra persona indeseable en nuestra casa –dice Aurora quien hace un rato no se encontraba en el lugar
-valla todos por la huérfana...deberías decirme como lo haces... –y antes que pueda decir algo más Greg la agarra por el brazo y la saca prácticamente a la fuerza
-siento Héctor que hayas tenido que presenciar algo como esto...es solo que otros no pueden ser felices viendo que los demás también lo son –dice Aurora en disculpa y me deja a solas con él
-cariño lo siento...no esperaba una actitud tan despreciable de parte de Carola...nunca le he caído muy bien que digamos pero hoy se pasó de la raya –Héctor me abraza
-gracias a Dios Gregory y Aurora intervinieron no hubiese respondido de mí, si esa mujer te hubiese seguido faltando el respeto –besa mis cabellos
-tranquilo, no hubiese permitido que cometieras una locura por algo sin importancia –



El resto de la noche pasó sin contratiempos, no volví a ver a Carola incluso cuando nos despedimos de todos, Héctor y Greg se estrecharon las manos y confieso que el corazón se me quería salir...

Han trascurrido ocho meses desde que oficialmente inicie mi relación con Héctor, hemos participado de uno que otro almuerzo familiar con los Trebord...Greg me ha sorprendido por la forma en que ha tomado las cosas y Aurora ya ha firmado un pacto de cese de hostilidades con Héctor, ahora hasta salimos los cuatro de vez en cuando y me refiero a ella con Cesar y Héctor y yo...no sabía que a Héctor le gustase las motos, hasta ha participado en algunos circuitos por invitación de Cesar, ya en la editorial todo vuelve a ser como siempre




perfección el periodismo con la publicidad –no sé a qué viene esto, pero no permitiré que deje el puesto cuando pocas personas están tan calificadas como él
-Héctor tienes que aceptarlo...agradezco que pienses de esta manera, pero debo ser sincero contigo. No es fácil para mí ver a diario a Catalina y no poder siquiera estrechar su mano, no puedo olvidarme de ella solo porque ahora este contigo –esto me ha dejado fuera de base
-tienes toda la razón no me había detenido a pensar en ello, pero que ganarías con renunciar...incluso cuando vayamos a comer a tu casa la tendrías que ver, esto no soluciona nada –trato de ser conciliador
-Héctor me marcho de la ciudad...quiero empezar una nueva vida, lejos de Catalina, lejos de su recuerdo –
-lo siento de verdad...pero si eso es lo que quiere, no hay necesidad que renuncies...haremos lo necesario para que seas trasladado a las instalaciones del este del país y así no tendrías que perder tu empleo y la editorial seguiría contando con tu talento –es lo mejor que se me ha podido ocurrir
-no había pensado en ello, pero si haces eso por mi estaría agradecido...Héctor como hubiese querido que las cosas hubiesen sido diferentes –esta situación se está convirtiendo en algo incomodo
-ya hemos hablado de eso Gregory...no se diga más, mañana por la mañana reuniremos a la junta. Haremos lo necesario para que en lo antes posible puedas ser reubicado en aquellas instalaciones –le estrecho la mano, no es necesario continuar esta conversación...






-que me estas escondiendo Héctor Villianco te conozco –estamos en nuestro jardín viendo el hermoso cielo estrellado
-cariño...Gregory será transferido a las instalaciones que están al este del país, no he podido evitarlo...él me lo ha pedido, bueno no precisamente así pero eso es lo que sucederá –acaricia mi espalda y sé que está tenso
-eso es todo...porque te noto algo tenso, cariño de entre todas las cosas eso tenía que suceder. No podíamos fingir que éramos una familia feliz cuando Gregory no ha podido sanar sus propias heridas –le doy un beso
-pero no te afecta que él se quiera marchar –me pregunta vacilante
-él tiene que tomar su camino, para su familia no es sencillo que se vuelva a marchar pero hay momentos en los que debemos tomar decisiones lejos de casa y tu más que nadie lo sabe y en lo único en lo que me afecta esta situación es que tu sigas pensando que en cualquier momento voy a correr a los brazos de Gregory cuando no es así –le acaricio la frente queriendo suavizar su ceño fruncido
-Catalina Mellan eres lo mejor que pudo haber llegado a mi vida, te amo y nadie podrá cambiar esta realidad y no quiero jamás dejarte ir de mi lado, jamás –me abraza fuerte pero he quedado en estado de shock
-Héctor que has dicho –le pregunto, no quiero pensar que he imaginado la palabra te amo
-mmm...he dicho que no te dejare ir jamás pequeña –ahora me mira confundido
-no lo que dijiste antes –mi voz sale como un susurro y el enarca una ceja
-te refieres al hecho de haberte dicho que te amo, pensé que eso ya lo sabias...te amo como a nada en la vida, te amo más que cualquiera de las cosas que una vez menciono Alexander Acha en una de sus canciones...te amo cuando te enojas como una fiera salvaje, te amo cuando te sonrojas como ahora, te amo cuando incluso agachas la mirada porque te avergüenzas...te amo y estoy seguro que jamás podre dejar de hacerlo –toma mis manos y las besa una vez tras otra, los ojos se me llenan de lágrimas, el corazón se me quiere salir del pecho...no doy para articular palabra alguna, él lo ha dicho todo
-sshh no llores mi niña, que solo te he dicho lo mezquino soy al no dejarte otra salida más que estar a mi lado, no merezco tus lagrimas...no te merezco –me besa de una manera que jamás lo había hecho
-Héctor yo también te amo y no me imagino una vida sin ti...y quiero con todo mi ser que nuestro amor transcienda más allá del tiempo, así como simboliza aquella flor de madera que compraste para mi esa vez en el festival –el me besa y allí en nuestro jardín hacemos el amor...


NOTA: DE AHORA EN ADELANTE SE PUBLICARA UN SOLO CAPITULO A LA SEMANA, ESTAMOS LLEGANDO AL FINAL DE ESTA HISTORIA. SE PUBLICARA CADA LUNES





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