Con la tecnología de Blogger.
RSS


CAPITULO II

Mis padres eran unas grandes personas, tenían muchos planes acerca de mi futuro, no vivíamos en el mejor
barrio de la ciudad ni la casa más bella del vecindario pero aquí estábamos, éramos felices y nadie podía contra eso...

Me sumerjo en la ducha, he sudado como una bestia; después de la euforia que me recorría y tremenda maratón cumplida no hago más que darme un baño reparador…al salir del baño, me tendí sobre la cama y lo evidente es que me he quedado dormida, cinco de la tarde!!! Vaya que es tarde, cómo he podido dormir tanto, eso se lo debo a mis trasnocho con nombre propio “horas interminables de películas y series” mierda!!! Aurora, será darle plantón, lo último que quiero es verle la cara a ese desgraciado…tenía dieciocho cuando él se fue para la universidad al fin había tomado partido por una carrera y en esas horas de ocio que preceden una despedida familiar, nos encontrábamos mirándonos las caras, los Trebord se fueron a dormir instándonos a que hiciéramos lo mismo, Aurora... bueno, ella quería jugar así que nos fuimos hasta el lago que está detrás de su casa, cuando llegamos habían unos amigos de Greg y otros tantos de ella, en ese tiempo era más fácil disimular mi atracción hacia él pero después todo cambio, nos ubicamos debajo de un cobertizo que hay para estas ocasiones y se le ha ocurrido a mi hermana de afectos decir –jugaremos a la botella, verdad o penitencia –me fui a recostar en uno de las esquinas, no estaba interesada en lo más mínimo en jugar, pero bueno que quiere Aurora que no se le haga realidad, en cuestión de tiempo estamos jugando, el juego es realmente divertido hasta que te toca a ti, escojo verdad –cuando fue tu primer beso –pregunta Simón uno de los amigos de Greg, evidentemente me sonrojo, agacho la mirada y digo un NO muy avergonzado, saltan las risas y Aurora va en mi rescate, explica porque el No, no de haber besado, no de haber experimentado esa maravillosa sensación...Mierda!!! Otra vez, esta vez es mi “adorado” León quien hace de mi verdugo y a él se le ocurre una “maravillosa idea” –no se valen dos verdades de seguido, así que te toca penitencia, protesto inmediatamente, pero ya les he dicho lo escabrosa que puede llegar a ser Aurora cuando se propone algo, me sube una ráfaga de estupor al recordar ese momento –bien como penitencia tendrás que besar por cinco minutos a Gregory –de seguro me dará un infarto pensé, pero antes debo matar a León no lo dudo; por el contrario, Greg se levanta me toma de las manos y me lleva hasta el lago a la parte donde no alcanza la iluminación y sí, sí, como cuento de princesas de hadas son los cinco minutos más hermosos de mi vida –no te va a pasar nada solo dejaras que mi lengua desflore tu boca –él muy infeliz se burla, estoy segura pero no logro articular palabra alguna, sus labios están sobre los mío, aferra una de sus manos a mi espalda, con la otra sostiene mi nuca y como cuando se pone en marcha un engranaje que encaja perfectamente así son sus labios con los míos, me besa de una manera que no sabría explicar... solo sé que sus labios juegan con mi labio inferior... su lengua efectivamente entra en mi boca y después de cinco minutos puedo decir que tengo tanto de sus fluidos orales en mi boca que perfectamente haría un cultivo de ellos. No puedo con la vergüenza y como siempre salgo corriendo... Ahora estamos aquí cinco años después de haberse ido, no lo había vuelto a ver y qué tenemos…suena el timbre… 


Entra como una bala, toma mi rostro entre sus manos no sé qué le habrá pasado, solo me mira buscando algo roto en mí y de verdad que no lo entiendo –que te ha hecho el majadero de mi hermano –ya sé por dónde va todo, así que la dejo terminar, igual no sé qué ha ocurrido en su casa después que me marche –no me fuiste a buscar como quedamos –me suelta y vamos a mi cuarto a escuchar sus reproches –León me llevó a casa, mamá me conto que sin más saliste corriendo como si hubieses dejado la vida olvidada y que no habías vuelto y como no contestabas el celular estaba aún más preocupada, creí que te sentías incomoda con ellos en casa y que por eso habías hecho tu actuación magistral de salir huyendo –su rostro se torna trágico –cuando de momento está la puerta de tu cuarto abierta y veo a mi hermano tumbado en la cama, por cierto perdona por no haberte contado que regresaban –ahora su cara es de vergüenza, esta chica me desespera con sus cambios de ánimo –así que entro a saludarlo y qué veo mi chaqueta y sandalias que usabas tirada en el suelo y él con un labio hinchado y un poco edematizado y con cara de matar a quien se le ponga en frente “me he pegado con el lavamanos mientras resbalaba cuando salía de la ducha” está bien le creo de momento y le pregunto que hace esa ropa ahí “tu lirón salvaje que lo dejo olvidado” todo me suena mal, algo que no encaja, como carajos ibas a contestar si el móvil estaba en la chaqueta –su expresión ahora es de inconformidad, sigo escuchándola – ahora dime te hizo algo el estúpido de mi hermano, sé que le encanta jugarte sus bromas pesadas –sino le cuento en algún momento lo averiguara y de escuchar atentamente empieza a gritar como loca –ese hijo de su madre me va a escuchar, es que le voy a suturar la boca, que no se atreva a ponerte un dedo encima –no sé cómo decirlo, pero Aurora es única en su clase, empiezan a asomarse a través de sus ojos una picardía típica de ella y espeta –pero Catalina lo que no tiene nombre es que te haya dejado así de caliente pero que warro es mi hermanito, eso no se le hace a una mujer –acto seguido estalla en risas, yo me pongo las manos en la cara, Aurora no tiene remedio. Hago que me cuente las partes aceptables que puedo tolerar escuchar de su velada sexosa con León y aquí los ánimos se tornan mucho mejor. Vamos a la cocina a prepararnos algo, esta noche se queda a dormir, mañana será otro día.

Ha pasado una semana completa y he evitado a Greg casi que artísticamente, su labio ya está mejor por cierto y ocurre lo que no esperaba, fin de semana largo y los Trebord quieren que pasemos un puente festivo en familia en la casa de la playa, acepto con una resignación impuesta y allá vamos, mala suerte no lo sé, juzguen ustedes. Aurora ira en su coche y a la lista se ha sumado mi “adorado” León así que no me interesa en lo absoluto ir con ellos en el coche y qué queda más que irme en el asiento trasero de la camioneta con mi único patrón de referencia de besos furtivos, estoy liada hasta el techo. Gracias a Dios el viaje de 2 horas se torna sin contratiempos, al menos no hemos cruzado miradas ni palabras durante el trayecto aunque la señora Alicia más de una vez lo intento.
Nos instalamos, hubiese querido dormir con Aurora pero hay tantas habitaciones que sus padres deciden darnos una a cada uno para que “tengamos nuestro propio espacio personal”, genial me toca la habitación contigua a la de Greg, qué más puedo pedir, entro pitada a mi cuarto, desempaco y no hago más que mirar hacia el techo a la espera que alguien me salve el fin de semana, pero qué tan mal puede ir? me digo a mi misma, solo serán tres días vuelvo y me consuelo…
La puerta se abre, miro hacia allá DIOS QUE HE HECHO PARA MERECER ESTO literalmente lo grito, él se acerca muy acompasadamente y se sienta en el otro extremo de la cama, inmediatamente me recompongo y lo miro con la intención de que sepa que como intente besarme de nuevo lo dejare sin descendencia
-vamos tan mal estuvo que te besara, no sería la primera vez –en su cara se asoma un aire de satisfacción
-vamos tan mal estuvo que te mordiera el labio –siseo en tono de sátira
Él se tiende en la cama, no sé de qué va esto, pero me estoy colocando muy nerviosa que temo se dé cuenta de mi reacción.
Me recojo como un caracol sobre mis rodillas y no sé cómo le hace porque acto seguido me tiene tumbada junto a él. Moriré si lo sigue intentando, sé que solo está jugando pero ya es tarde mi corazón ha recibido una carga eléctrica extra, estoy frita.

Empieza subir mi suéter y en movimientos muy tiernos acaricia mi vientre, me estoy tensando, respiro muy aceleradamente –ssshhh tranquila, no te me pierdas que te quiero en tus cincos sentidos- me habla muy despacio, podría decir que muy sensual, levanto mis ojo para verlo y su barba de tres días, roza  mi rostro –le he echado seguro al cuarto –me dice con malicia –estoy muerta... sí, este solo es mi recuerdo el que habla, su nariz roza la mía, Dios que no siga, toma una de mis piernas y la entrelaza con las suyas –¿aún eres virgen lirón salvaje? – me ahogo en mi propia respiración, sé de que va esto y palidezco. Empieza a llenar de besos mi cara, baja lentamente a mi cuello y lo que parece ser su especialidad sale a flote y en instantes estoy con nada más puesto que mi ropa interior, juro que me muero de la vergüenza y en lo único que pienso es  que gracias a Dios soy fan de la depilación con cera
-por…por…por favor de… -un beso ahoga mis palabras, un tierno beso...
-Aurora tenía razón, fue muy canalla de mi parte dejarte así el otro día –maldito desgraciado nuevamente se está burlando, pero que puedo hacer si estoy sin aliento, solo percibo a grandes rasgos todo lo que me rodea, una atmosfera muy cargada, el golpear de las olas contra las rocas, un silencio sepulcral dentro de la casa y oh por Dios, oh por Dios que es eso entre mis piernas. Estoy acabada, solo guardo la esperanza que salga con vida de esta porque Aurora no sabe lo que le espera.
Toma mi mano y la guía hasta su erección –sientes esto lirón salvaje, esto es gracias a ti –abro mis ojos como un poema, un poema de horror, siento pánico y solo puedo ver en sus ojos pasión y lujuria. Sigue guiando mi mano y esta vez es hacia su pecho y con mi ayuda se desabrocha la camisa, la tira a un lado y vuelve sus manos contra mi culo, me sujeta contra él y juro que mi cuerpo no coopera con mi causa porque mis caderas instintivamente danzan alrededor suyo. 

-Aurora ha ido a nadar con León –se ríe irónicamente –mamá ha olvidado unos alimentos, así que fue con papá a comprarlos al pueblo –me dice mientras sigue recorriendo con sus lascivas manos mi cuerpo. Acto seguido estoy sin mi sostén, con mis pequeñas 32B al aire. No sé cómo explicar esto, realmente se siente mucho mejor que cuando lo ves en las películas; me mira como cuando después de navidad santa le ha traído un regalo a lo grande y lo que viene no tiene que ver nada con santa o niños. Empieza a chupar mis senos, esto se siente tan bien y un calambre atraviesa mi columna vertebral y arqueo mi cuerpo.
-pero mira que no tienes pezones, son tan curiosos tus senos y muy lindos eh –empieza a bajar por mi vientre, juro que no doy para pronunciar monosílabo alguno, solo mi cuerpo reacciona ante sus provocaciones. Ahora se levanta un poco y saca mis bragas de entre mis piernas, recorre su mano en dirección a mi intimidad y cuando está a punto de tocar mi interior con una fuerza que no logro entender le cierro mis piernas, él sonríe, se levanta y tira de sus vaqueros, estoy inmóvil, parezco una roca y veo como asoma su erección después de haberse librado  de su bóxer. Pacientemente abre mis piernas –no te hare daño, lo prometo – antes me enorgullecía el hecho de ser la única chica aparte de Aurora  que es lógico porque es su hermana que nunca había estado con él, no es una exageración, es tan bello como el David de Miguel Ángel y quien podía negarse a sus encantos y aquí estoy yo el patito feo del lugar dándole mi mayor tesoro “mi virginidad”, puede que dentro de unas horas me sienta como la mayor porquería del mundo, pero no me importa en lo absoluto, solo me dejo llevar...

El besa cada parte de mi cuello y susurra a mis oídos –tranquila mi lirón, tranquila, déjame a mi enseñarte el cielo –amo que me llame de esa manera, él es el único que lo hace, y un torbellino de sensaciones me atraviesan...puedo sentir como su pene se abre camino dentro de mí... oh Dios él lo hace tan suave como el roce del terciopelo con la piel, entra en mi con cautela...y mis músculos se tensan...mi corazón parece un potro salvaje desbocado...y cuando su pene ha penetrado en su totalidad... siento como mi vagina emite unos temblores rítmicamente al tacto de su pene con mis paredes, un calor enloquecedor me envuelve, esta vez sí que moriré...él susurra a mis oídos, calma mi espíritu...suaves, acompasadas, así son sus embestidas...me retuerzo sobre mi lecho, él no para de besarme...mi cuerpo convulsiona, el calor es insoportable, mi cuerpo lo reclama...el sucumbe a su deseo.. Me llena de él... yo me rindo a sus pies...


Se tumba a mi lado, nuestras respiraciones son intensas, no sé cómo le llaman a esto pero eso no puede haber sido más que un orgasmo, un hermoso y perfecto orgasmo...me siento desnuda y no por la ausencia de mi ropa...le doy la espalda no quiero que me vea...mis ojos se ahogan en un silencioso llanto...sus manos acarician mi espalda, besos suaves cubren mi desnudez...me abraza consolando mi alma –como cuando el rio reclama su cauce y las olas sus rocas así mi alma reclama por tu ser – ahora nuestros rostros se miran y enjuga mis lágrimas –eres mía y de nadie más – esconde mi rostro en su pecho y esto lo que siempre he soñado...cuando es tu primera vez solo puedes pensar en si esa persona realmente esperaba por ti y cuando sucede ni todos los orgasmos del mundo se podrían comparar con la seguridad de que él está ahí para ti....


Tocan a la puerta violentamente, me sobresalto pero alguien me tiene fuertemente abrazada, vuelvo en sí, mierda!!! Greg sigue aquí estamos completamente desnudos, me tiene rodeada con sus brazos, no logro moverme...
-Catalina abre la maldita puerta, por qué le tienes que echar seguro, mi hermano al parecer se fue a surfear, así que no tienes porque tener miedo de que fuera a meterse en tus bragas- ambos nos levantamos, un poco somnolienta, el quita el cabello que cae por mi rostro, me da un hermoso beso y me susurra –que hermosa te ves –trato de recomponerme, aclaro mi garganta –maldición Aurora no puedes dejar que un pobre descanse tranquilamente, qué quieres-
Sé que sigue en la puerta –baja a almorzar que ya es la una de la tarde, cuánto has dormido Alisea* –la oigo marcharse.
Greg me abraza por detrás y comienza a besarme nuevamente, estoy flipando porque casi nos pillan y él lo único que piensa es un nuevo raund –con que has asegurado la puerta para que no pueda meterme en tus bragas- dice burlonamente, odio que lo haga porque siempre creo que lo hace para burlarse de mí.
-mira, no se tu pero me pone de malas el hecho que alguien nos descubra, así que por favor, cámbiate y sal del cuarto- pero él no parece haber entendido y sus manos me colocan sobre él...sus besos son mi perdición y quien soy para oponerme a ellos, le deseo...respondo a cada caricia y su erección no se hace esperar...me abro a él...esto se siente mejor que al principio...su boca juega con mis pechos...mi cuerpo tiembla pero no le abandono, me aferro a su cuerpo...empiezo a gemir –sssshhhh no quieres que nos descubran, verdad? –maldición!!! No sé cómo llevar esto...es tan brutal sentirlo y tener que callar... –dolerá, se una niña buena – lo dice en respuesta al deseo porque lo haga más fuerte... –no me importa –con voz ahogada le replico –no lo hagas más difícil para mí –pronuncia con desesperación y allí triunfalmente se asoma el estallar de nuestros seres...ha querido enseñarme el cielo pero juro he estado en el paraíso y el infierno a la vez...allí nos abrazamos, guardamos silencio, inmortalizados podría decir...pero abajo nos esperan y eso no se puede cambiar...

 El me suelta, se levanta exhibiéndome su hermosa virilidad, oh si ya sé que está bien dotado en todos los sentidos, pero el terror que me sobrecoge en estos instantes si nos llegan a descubrir por aun no aparecer en el comedor no lo logro imaginar....
Mientras él se cambia hago lo mismo inmediatamente, y puedo ver como su rostro se ilumina miro en la dirección que él lo hace –oh mierda!!! –espeto, y allí como un trofeo para los valientes esta la mayor prueba de mi inocencia, sabanas manchadas, si esta situación no puede ser más incómoda juro que no lo imagino. De hecho no sé por qué pero me tumbo a llorar y no es precisamente por haber perdido mi virginidad, ya había llorado suficiente cuando lo hicimos por primera vez...esto es por la vergüenza de haber estado con Gregory Trebord, en casa de sus padres y ahora unas sábanas que dicen a gritos  que alguien me ha hecho suya...me siento tan infantil... Él se mueve, hacia el closet, Dios desde que empezó esta locura, pareciera que supiera con exactitud lo que quiero o pienso, saca unas sábanas y empieza a cambiarlas por las sucias, se tumba a mi lado
-por eso lloras –me pregunta muy ansioso mientras toma mi mano, creo me he equivocado y sus actuaciones no son quizás por su larga experiencia sino porque trata de adivinarlo a través de mi rostro, estamos tan cerca que me acurruco en su pecho, me mece entre sus brazos –no te he lastimado, verdad –me pregunta desesperado, lo abrazo fuertemente y nos fundimos en un largo beso.
Nos colocamos en pie, me sonríe con su mejor arma –será mejor que me escape por esta ventana y haga mi entrada por la puerta de atrás, con eso de que me fui a surfear y con estas sabanas...bueno será mejor que me deshaga de ellas –me besa nuevamente, le miro –no tienes necesidad de todo esto... solo hemos tenido sexo y somos lo suficientemente maduros para saber cómo comportarnos – ¿he dicho esto? La chica que hace un momento lloraba de vergüenza, razón tienen los hombres cuando dicen “quien entiende a las mujeres” él me mira con frustración y se va tan rápido como puede a través de la ventana y sé que cuando crees que no puede haber más mierda sobre tu cabeza; sencillo, llega una paloma y te caga a lo grande para recordarte que nunca es suficiente.

Me tomado mi tiempo para bajar no sé cómo se vea mi rostro pero ni yo misma soy capaz de mirarme en un espejo...

Ya en el comedor, él está sentado casi terminando su plato...los Trebord ya no están solo quedan León y Aurora... la tensión sube tras el comentario de León acerca de que Lisa regresa el martes. Lisa es una ex novia de Greg, antes me daba igual pero en estos instantes...después de lo que paso en el cuarto juro que siento un escozor justo en mi vagina de solo escuchar la mención de ese nombre, mierda!!! Quiero salir corriendo, pero a dónde??? Aurora iría tras mí y cómo le explicaría  que acabo de perder mi virginidad con su hermano; así que me contengo y trato de centrarme en el delicioso filete de salmón que ha gratinado la señora Lucia para nosotros.
A penas término de almorzar me levanto y me dirijo a la playa, gracias a Dios que Aurora está poniéndose al día con León y al menos por hoy no voy a hacer blancos de sus interrogatorios.
En una parte muy alejada de la casa me tiendo en la arena, dejando que las olas me bañen con su espuma, me adentro al mar lavando mi cuerpo ya que no tuve oportunidad de ducharme después de haber estado con Greg, las lágrimas empiezan a correr pero esta vez son porque me sentía agradecida por lo tierno que fue conmigo, quizás muchas tengan un mal recuerdo de su primera vez, pero aquí estoy yo, rememorando con marcado idealismo cada caricia, cada beso y cada instante que estuvo dentro de mí, yo el lirón salvaje en brazos de un adonis...pero algo interrumpe mi ensoñación, sí, yo y mi estúpida costumbre de arruinarlo todo, sé que toda esa escena no fue más que la de un hombre tan seguro de sí mismo que espera que las mujeres lo recuerden por ser un especialista en el arte del sexo; pero qué más da,  el me enseño el cielo y nadie me puede quitar eso.
-no se cuanta mierda puedas tener en tu vida, pero debes crecer o la vida te lo enseñara a golpes –siento veneno en esas palabras, me giro en dirección a ellas y ahí está él, tan sexi como puede... a pies descalzos, con sus pantalones de playa, sin camisa exhibiendo su tonificado cuerpo y yo aquí empapada del mar mirándole con un deseo indiscutible.
-y que más da la mierda que me pueda acompañar, solo cuídate que no te ensucies con ella –me dispongo a irme pero él me retiene... empieza a liberarme de la ropa húmeda, siento la urgencia de sus labios en mi piel, AHORA SI NO SE POR QUÉ ME PASA ESTO A MI, pero lo disfruto porque sin haberlo planeado el chico perfecto de los cuentos de hadas se ha fijado en esta lánguida flor y me hace suya, suya para siempre...bueno, mientras dura el momento.

Nos tendemos en la paya, estoy sobre él y ahora como si tuviera una vasta experiencia en el arte del amor, ahora soy yo quien lo hace mío, puedo sentir como lo disfruta, somos dos espíritus salvajes que se entregan a su pasión, nuestros movimientos son una danza al amor, sus movimientos pélvicos y los míos buscan liberarse, beso sus labios como si no fuera a tener otra oportunidad  –oh mi lirón salvaje cuantas veces te imagine siendo mía –no puedo evitar sentirme audaz, acelero en mis movimientos, él me toma por la cintura y pronuncia palabras ininteligibles, creo que es el lenguaje de la pasión, somos uno solo, sin nada más que ese fuego que nos consume...
Descanso sobre su pecho, quiero hacerle tantas preguntas pero no logro pensar con claridad, solo sé que él es mío y yo soy de él. Estamos cubiertos de la arena húmeda,   se siente tan bien, sus manos empiezan deslizarse por mi columna, esa descarga que corre al unísono de su tacto oh me hace sentir tan viva...

Ahora él está sobre mí me mira con sus profundos ojos negros y empiezo a sentir su erección entre mis
piernas, él quiere verme, se lo permitiré y así podre explorar a través de sus ojos lo que su manos me hacen sentir, abro mis piernas a su encuentro y no sé qué hay en su mirada, maldición!!! Me embriaga lo que veo, aunque no sé lo que es pero me sobrecoge un profundo temor ante la grandeza de ello y sucumbo a su deseo –Catalina déjame verte –me implora con la voz en un hilo, no puedo porque sé que no lo resistiría, parece entender y el calor que siento es insoportable, mi cuerpo se arquea, su pene embiste con una fuerza que disfruto contra mis paredes, quiero que acabe, que se desborde esto que se mantiene silente en mi interior... Oh allí estamos tendidos sobre la arena, el me abraza, no quiero que lo deje de hacer... y en un día pareciera que me estuviera poniendo al día con todas las veces con las que nunca estuve con un hombre... –la marea está subiendo lo mejor será que volvamos –me dice poco convencido.

Le ruego que me deje volver sola, no quiero que interpreten lo que está pasando entre los dos.
-me dejaras que valla a tu habitación cuando todos estén dormidos –me pregunta suplicante
-por qué- le pregunto confundida
-será que puedes dejar toda tu mierda de autocompasión a un lado –me grita enojado
-estará sin llave la puerta –le sonrió acordándome lo irónico de la expresión, buscando calmar los ánimos, no quiero que se enoje como hace un rato y como siempre yo termine arruinando lo mágico del momento.

Después de vagar cerca de una hora por la playa, pensando en todo, me dirijo a la casa, ya casi es la puesta del sol...siento un tirón cuando estoy en el cobertizo –me puedes explicar que te está pasando –me recrimina Aurora con tono amenazante, mierda se habrá dado cuenta de algo, siento como si me estrujaran el estómago, es hora de fingir confusión – a qué te refieres, no sé de qué me hablas –luzco realmente confundida.
-de que hablo???? –Me tira hacia un espejo que está colgado en una de las paredes –quieres más explicación, sé que tienes unos inmensos ojos grises pero nunca te los había visto con ese brillo y tus mejilla, Oh por Dios –se lleva las manos a la cara –esas son las que te delatan están rojas como un tomate- ahora que le digo... no mira estoy así porque he tenido en menos de 12 horas cuatro polvos espectaculares con tu hermano, piensa...piensa Catalina, cuando... –pues que más va a hacer me la he pasado toda la tarde bajo el sol como quieres que estén mis mejillas, sino insoladas –ella me mira como queriendo insultarme por una indiscreción.
-y cuando bajaste a  almorzar, había una grieta en el tejado que te insolo la cara –mierda, mierda!!! Con Aurora no se puede, ahora su rostro enfurecido se torna suspicaz, ay Dios me preparo para lo peor
-Catalina si estas así por lo que te hizo mi hermano el otro día... –la interrumpo sin más
-mira tú detective sin sueldo, tu eres la que me debes una explicación, como fuiste capaz de decirle lo mismo que me habías dicho a mí, creí que yo era tu amiga –ya me estoy exaltando, trato de moderarme.
-chicas dejen de cotorrear tanto y vengan a cenar –afortunadamente nos interrumpe la señora Alicia, al menos tendré más tiempo de pensar como le soltare esta bomba a Aurora...




Dios necesitaba esta ducha con urgencia, nada como el agua dulce que sea capaz de limpiar todo esa sudor pegado a tu piel, me tiendo sobre mi cama desnuda y acaricio mis pechos, vamos, son tan normales y él había dicho que eran hermosos, rio para mi sola, es una ventaja tener los pezones invertidos, así con un 32B como los míos puedo usar blusas sin sostén y nadie lo notaria, nunca me había sentido tan a gusto con mi cuerpo, me siento bella, me siento deseada...al sentir la puerta abrirse me cubro instintivamente con la toalla...ah es él, me relajo creo que ya ha visto más de lo que yo misma pudiese haber visto de mi propio cuerpo como para sentir vergüenza con él.
-creí que vendrías cuando todos estuvieran durmiendo –le digo muy calmadamente, él se tiende a mi lado
-quería hablar contigo, no había moros en la costa y pase –me abraza contra el
-no sabía que te gustara dormir desnuda, mi pequeño lirón –sonríe mientras lo dice, a saber que se estará imaginando, me siento avergonzada
-solo descansaba, no es que lo tenga por costumbre –le replico –cuanto durara esto –me apresuro a preguntarle, rayos sus músculos se tensan, no es buena señal.
-por eso estoy aquí, me puedes explicar porque siempre has sido así, tan desconfiada, desafiante en ciertas circunstancias que raya en el cinismo –noto curiosidad en su voz.

-mírate y mírame, quiero que ahora seas tú el que me mire, mírame!!! y dime si soy al menos una décima parte bella de lo que podrían ser todas esas mujeres esbeltas que han pasado por tu cama –siento que mis palabras expresan un desprecio antes no sentido.
El tira de la toalla que me cubre, se quita la sudadera que lleva puesta por pijama y me posee, me llena con una violencia indescriptible, me duele, quiero que pare, por qué está haciendo esto, pero mi cuerpo empieza a responder a su violencia y le espera con igualdad de condiciones, ahogo esos gritos infernales que se desbocan por salir, no quiero que alguien nos escuche, van bajando la intensidad de sus embestidas, me mira con una incertidumbre prolija en sus ojos.
-crees que es por eso que estoy contigo, eh catalina, respóndeme!!!, así...así follo con las putas que pasan por mi cama, maldición!!! Creciste con Aurora, conozco a la perfección tu forma de ser, lo que no entiendo es porque siempre tienes que sacar toda la mierda que llevas dentro para alejar a las personas que te rodean, a eso he venido... a saber por qué, maldición!!! Pero déjame felicitarte porque nuevamente la has cagado a lo grande –se levanta de la cama.
-te lo dije esta tarde y te lo vuelvo a decir ahora, crece por una maldita vez o la vida se encargara de enseñártelo a golpes –no puedo moverme, le dejo marcharse, me pongo a llorar, que quiere decir, han sido tantas cosas que me ha dicho durante el día que no sé cómo tomarlo: primero se queda dormido junto a mi cuando le he dado mi virginidad, se insulta porque le digo que no tiene que fingir interés después de lo que paso; en la playa me dijo a gritos que siempre me ha deseado, ahora me parece entenderle que antes del encuentro de hace un instante, hemos tenido más que sexo. AAAAAHHHHH que parte de la historia me he perdido, pero si yo soy una cabezotas él no se queda atrás, creí que era la única que huía cada vez que podía, pero qué hace él??? Nada más me restriega en la cara mis inseguridades y me deja peor de lo que estaba.... AAAAAHHHH porque me pasa eso a mí, la vida no puede sin más pasar de mí???...



*Alisea= nombre de la protagonista del film italiano "Alisea y el principe de los sueños" 





CONTINUARA... 





  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

MAS ALLA DEL TIEMPO



































Por esa sensación de incondicionalidad
Que todos llevamos dentro, a ti que
Siempre me has apoyado.








































PROLOGO









Cuando crees que no puede haber más mierda sobre tu cabeza; sencillo, llega una paloma y te caga a lo grande para recordarte que nunca es suficiente.




























CAPITULO I




- En serio!!! Vaya, seis de la mañana. Domingo!!! y  para variar después de una desvelada de casi tres de la madrugada, aquí estoy dándole la bienvenida al día - coloco los brazos sobre mi rostro - vamos, que sí que puedo volver a dormir. Doy vueltas en la cama, batalla perdida, me levanto, pongo un poco de música y veo que hay por hacer...
- Suena el celular -  sí – como siempre olvidando dar las horas – hola Aurora – frunzo el ceño – y eso que estas a esta hora despierta, no te fuiste de celebración anoche, te pasa algo – me interrumpe inmediatamente –
- buenos días Catalina, yo muy bien y tu – noto su sarcasmo a través de la línea, dibujo una media sonrisa – vamos, deja de preguntar tanto; dándole vuelta a la torta dime qué haces –se  oye una pausa del otro lado, no contesto e inmediatamente me preparo para su prolija critica- déjame adivinar, escuchando la música de mierda de tu Ricardo Arjona –puedo sentir el desprecio en sus palabras, aún sigo en silencio, no contesto nada –está bien, ya lo cojo. ¿Qué tal si te vienes para acá?

- Llego a eso de las ocho, ¿vale? –se escuchan risa, lo que quiere decir sí –cuelgo me meto en la ducha –

Salgo con la cabeza hecha un lio, que me pondré, por qué a la loca de la Aurora se le ha dado por llamarme a estas horas; en fin, no le pienso mucho a esto, me visto con un jeans viejos, un suéter color fucsia y letras blancas grandes de HOLLISTER, converse al juego del buzo. Me dirijo hacia la casa de la única persona a la que le tolero que me espete sus más absurdas inconformidades, pero que de hecho es la única persona que me puede ver tal cual soy y sin embargo sigue aquí. Creo que a eso le llaman amistad, aunque no sea muy buena mostrándome amiga de esta genio de las relaciones…








-sí ya se lo que van a pensar, tremenda casa la de Aurora; bueno, de sus padres, pero al fin su casa –toco, inmediatamente abren la puerta –hola, Señora Lucia –con mi cara típica de niña educada –pasa, Aurora pidió que te trajera al comedor y te brindase desayuno, ella enfatizó que te vean comer todo mientras ella se termina de alistar –pongo mi cara como un plato, a donde me llevara esta histérica de las salidas, por cierto no soy de mal comer, solo que me da vergüenza que siempre que vengo pareciera que Aurora adivinara que no he comido antes de salir y que es su obligación alimentarme –

Paso al comedor, veo unos deliciosos sándwich y un vaso de chocolate helado, vaya me suena el estómago, no sé por qué no desayune antes de salir; en fin, mientras esta obsesa de la belleza sale me dispongo a desayunar, me han dicho que no deje nada, pero por modestia solo  comeré un sándwich, no quiero que me vean como una glotona y en mi cabeza pongo cara de suficiencia.


- Dios!!! Mujer, no tenías nada mejor que colocarte, al menos te hubieses echado un poco de rubor, mira nada más esas mejillas pálidas, definitivamente contigo no se puede, termina rápido para ver qué puedo hacer por ti –al  fin termina de hablar y yo me levanto en señal de irme así como estoy a donde quién sabe quiera llevarme. Ella ha entendido y nada más que me mira como “sé muy bien lo que hay dentro, así que subamos a mi cuarto”
Antes llevo los platos a la cocina, le doy las gracias a la señora Lucia quien no se muestra muy agradada que solo haya comido un sándwich.
Sigo a la intensa de mi amiga por las escaleras que dan a su habitación y empieza a parlotear de lo que tiene planeado hoy, hay algo que no me quiere decir y tendré que sacárselo a la fuerza, ella sabe que no me gustan las sorpresas mucho menos que se ande con misterios, no le sigo al juego de la curiosidad, apesta el hecho de esperar algo que no sabes, que no conoces, que no sabes sí en realidad es bueno para ti.



Entramos a su alcoba, esa foto del fondo es de hace mucho, ya ni recuerdo cuantos años teníamos; de derecha a izquierda, Andrea quien murió de cáncer un año después de esa fotografía, Lena se enredó con un ligue de una de las primas de Aurora, entenderán que tiene su entrada vetada a la casa pero Aurora es de su ley y aún conserva la fotografía en señal de protesta por el veto “estúpido” según ella que tiene Lena solo por haberse embelesado con un tonto que solo quería pasar un buen rato y la de cabello negro yo, bueno ni yo misma me reconozco, luzco tan feliz, de las pocos tomas que podrán tener de mí, odio las fotografías y la rubia no natural es aurora, cree que su cabello debe expresar sus estados emocionales, pero realmente detesta el color castaño de su muy liso cabello.
- De que vas Aurora, me lo puedo imaginar pero quiero que me lo digas tú, no quiero que mi imaginación vuele a lugares que no me interesan –le digo con cara de pocos amigos –ella me pasa el brazo por lo hombros como imitando la imagen del fondo, me da un beso en la mejilla y se ríe, sabe  que odio que me abracen y aún más que me besen.

- Tú no tiene solución, verdad señorita huraña –me suelta y se dirige a colocar en su iPad su música acostumbrada, muy de ella: David Guetta –está bien te lo diré, pero con una condición –asiento con la cabeza –es que como te diré…pues es que…León, ¿te acuerdas de él? –cierro los ojos, me tiro en su cama y con tono de resignación le digo –cuando vas a aprender, ya han pasado tres largos años y de verdad que no me interesa en lo más mínimo seguir escuchando tu quejas cuando vuelva y te deje el corazón hecho una mierda –ella se acerca con sus ojos de cordero degollado a medio morir y oh Dios ya se lo que sucederá – está bien –le digo –pero te advierto que no me voy a colocar nada de lo que me quieras pasar, voy tal cual como estoy, igual quien le rogara por destrozarte el corazón serás tú y no yo –son duras mi palabras pero ella me abraza fuerte y me recuerda porque es que me quiere tanto, es difícil de explicar nuestra amistad, paso seguido me comenta lo que haremos, ahora entiendo porque un día como hoy ella esta despierta tan temprano y me pidió que viniera a su casa. León es un estúpido que ha sido su amor abusivo de toda la vida, han sido novios desde que tengo memoria pero el estúpido es un desgraciado. Hace tres años no lo veíamos, ahora resulta que regresa para fin de curso para dañar los planes que teníamos. Veintidós años y Aurora tiene que sufrir por un majadero cuando podría disfrutar de las pequeñas cosas que a diario nos ofrece la vida; sí, no tengo novio, no he tenido y no me interesa…bueno si un poco, pero vamos que soy realista por mucho que quisiera vivir mi propia historia de amor que me dure así sea una noche, es casi imposible, no tengo el mínimo tacto para tratar a las personas que me rodean, no voy a fiestas y lo más importante no soy el tipo de chicas que le gustan a los chicos, no tengo medidas de reina, delgada por mi estilo de vida y aunque como diría Aurora tengo un porte de reina al caminar de nada sirve si siempre llevo el cabello recogido, pantalones que demuestran mi carencia de trasero y cero maquillaje con eso de mi inexplicable intolerancia de mirarme por mucho tiempo en un espejo.

- diablos dije que no me pondría nada que me pasara y aquí estoy luciendo uno de sus conjuntos casuales de domingo, al menos no me pidió que me maquillara, no se lo hubiese permitido, no tengo ánimos de pintar mi cara, no hoy cuando vamos camino a una misión suicida con nombre “rómpeme el corazón cuanto puedas”-coloco unos auriculares alrededor de mi oídos y suena Simple Plan con Jet Lag y vamos que si me pone de buen humor.

Subimos a su auto, un bonito Volkswagen beetle rosa descapotable muy de su personalidad. Coloca música en el auto, verla así de feliz me revuelve porque sé que así de grande será el sufrimiento que le sobrevendrá cuando ese mal nacido la traicione nuevamente, ella me mira como diciéndome que algún día lo entenderé. Llegamos a casa de León  me quedo en el carro cuando en menos de 10 minutos la veo salir enganchada del brazo del canalla en cuestión, me saluda con un gesto muy bien fingido, me limito a sonreírle muy quedamente –Catita por qué no vas y das una vuelta en el coche y pasas a eso de las cinco por mí –la miro con ojos de reproche, no ha pasado nada me digo, aun no se para que quería que la acompañara y le hablo muy sarcásticamente –querrás decir que me valla a inventar una vida y cuando la haya vivido vuelva por si sigues con ganas de continuar con la tuya –ella me mira con cara de querer asesinarme, él como siempre se abstiene de hablar al respecto, no me interesa sus comentarios.

 Me paso al asiento del conductor y arranco, solo quería que la acompañara para que le diera apoyo moral lo entiendo, pero lo que no cabe en la cabeza porque siempre tiene que caer redondita en sus brazos. Cambiemos de tema que esto me pudre, conecto mi celular al reproductor del carro y escucho can’t keep my hands off you de simple plan, no sé porque sonrió ante cada nota sí no hay luces de que pueda experimentar ni la décima parte de esas letras. Miro a través del espejo retrovisor y vaya que me gusta la pinta que llevo puesta, decido llevar el carro a casa de Aurora y cuando sean las cinco lo vendré a buscar por si a esa hora ha podido salir de las sabanas del bastardo. Vaya numerito que me espera... creí que los padres de aurora no regresarían hasta la otra semana y al parecer están aquí, estaciono el carro en un punto que no puedan verme bajar del coche cuando…  
                                                        
- Catalina!!! Ya te hemos visto, trae tus pies para acá y ven saludarnos como es debido, las malas costumbres no son de una niña como tú – de seguro tengo cara de muerte lenta –

Como me ha ordenado el señor Maximiliano, muevo mi culo hasta donde están ellos, los saludo cálidamente – catalina, hija tú sabes lo importante que eres para nosotros – valla sino lo sabré, de por Dios han pagado mi universidad y no vivo con ellos con eso de mi jodida dignidad, mis padres trabajaban para la compañía inmobiliaria de los Trebord al morir en ese fatídico accidente ellos no han hecho más que protegerme, vivo en la que siempre ha sido mi casa y ellos depositan una mensualidad en mi cuenta para mis gastos, de verdad que nunca me alcanzara la vida para agradecerles lo que han hecho por mí, pero en días como hoy que no he dormido casi nada, Aurora en camino a su destrucción, juro que lo último que quería es que ellos empezaran con su acostumbrada posición de padres protectores.

-vamos entra –me dice la señora Alicia –que tal si vas y descansas un poco y te llamamos a la hora del almuerzo –hago como me dice y me dirijo a “mi habitación”, bueno a la que ellos han preparado para mí, pero que nunca uso por lo que ya les he comentado.

Me recuesto en el sofá junto a “mi cama”, me quito la chaqueta y sandalias que llevaba, cuando…mierda!!! El que hace aquí, en seguida me siento decentemente en el sofá y el me mira a través de sus gafas Javier Larrainzar de lujo, me lanza su sonrisa de artista holliwoodense – no sabía que ocuparas este cuarto, le diré a Lucia que me prepare otra habitación –Dios puede ponerse aún más bello de lo que es. Les presento a Gregory Trebord alias adonis, menos mal no me había quitado la ropa, sino Dios  tendría que haber abierto la placa del piso para que me tragara, trato de disimular la vergüenza que debe de estar dibujándose en letras de neón en mi rostro –no hay necesidad, no estoy utilizando esta habitación, solo…mierda!!! Se me está acercando, queda a escasos centímetro de mi –como has cambiado Catalina, mi hermana debería de prestarte más seguido sus vestidos para que no tengas que vestir tus trapos tan mal combinados –si antes me recorría una vergüenza inexplicable por encontrarme en el cuarto con él, ahora me recorre por las venas una ira inimaginable, así que me levanto del sofá con la mayor dignidad del mundo, él se ve obligado a retroceder, así que en esa posición me dirijo fuera de la habitación sin antes fulminarlo con la mirada.
Siento que me sigue con la mirada, camino tan elegante como puedo y segundos más tarde es evidente que me sigue, alcanzo la puerta de la habitación de Aurora y con todas mis fuerzas le tiro la puerta en sus narices, de inmediato me pongo la ropa que traje antes de salir con Aurora, cuando…mierda!!! Deje las sandalias y la chaqueta en el otro cuarto, me dirijo a buscar las cosas, abro…él me mira de pies a cabeza, le sostengo la mirada, solo le menciono que entrare en el cuarto a buscar las cosas que deje. Inexplicablemente me sigue, no sé qué me querrá decir pero ya ha dicho suficiente –Catalina lo que no ha cambiado es tu mal humor -cierra la puerta tras si –a poco me equivoco, mírate nada mas hace un momento lucias decentemente y ahora no pareces más que una inadaptada –mientras hablaba estaba de espalda pero al momento en que volvió a insultarme me volteo dispuesta a cachetearlo, cuando el detiene mi mano y me acerca a él lo más que puede –y pensar que no quería regresar, pero mira nada más como la pasare de entretenido aquí –me dice casi susurrando.
y en milésimas de segundo, en instantes este hijo de su madre me está besando, trato de zafarme pero sus brazos son enormes murallas alrededor de mi cuerpo, trato de articular palabras pero el hecho de intentarlo hace que parezca que respondo a su beso, cuando no se me ocurre más sino morder uno de sus labios y antes que él pueda reaccionar ante mi ataque brutal tocan a la puerta, estoy muy asustada, veo en sus ojos una ira inimaginable –que –contesta con una voz gutural mientras, se lame su labio lastimado, ahora cubierto de sangre, mierda que he hecho pero se lo merece por desgraciado –Greg, Catita creo está en la habitación de tu hermana porque no la invitas a pasear por el lago mientras se prepara el almuerzo –dice la señora Alicia a través de la puerta, el nuevamente se va acercando,  retrocedo instintivamente pero en instantes nuevamente me tiene sujetada, la respiración me falla, Dios! estoy a punto de llorar –estoy cansado mamá, luego tendré tiempo de hablar con Catalina- se oye unos pasos alejarse, deben ser los de la señora Alicia, ahora si me trajo quien me llevo, cierro los ojos muy fuertes y mi mente queda en blanco. Nuevamente siento sus labios contra los míos, pero esta vez es diferente, no lo hace con violencia, por el contrario  se siente muy bien, siento como su sangre fluye a través de mis labios, maldición nos estamos besando, no lo controlo, sencillamente me dejo llevar. Algo está pasando, siento que retrocede conmigo en sus brazos y cae en el sofá, de momento estoy sobre él; en un perfecto ángulo de noventa grados nos encontramos, sus manos empiezan a jugar con mi buzo, que cae en el piso sin más, mis manos se confunden con sus cabellos, no sé cómo explicar esto pero sigo sus movimientos a la perfección. Me separa de él, me tumba en el sofá, se levanta y en un movimiento elegante toma mi buzo y lo tira sobre mí –vístete, eso es por haberme mordido el labio.  Las lágrimas que antes había contenido ahora se desbordan sin control, avergonzada a lo sumo me coloco mi suéter y salgo corriendo como alma que lleva el diablo, corro a través de las escaleras y no me detengo hasta que he llegado lo suficientemente lejos para no ver la casa de los Trebord.


Me siento miserable, las lágrimas no paran de  salir, necesito llegar a mi refugio, mi hogar. Llego tan rápido como me lo permiten mis convers y me tiro a llorar sobre mi almohada. Gregory Trebord ha sido mi amor platónico desde muy pequeña pero ahora no es más que un desgraciado al que a la menor oportunidad le pateare las pelotas...


AAAAAAAAHHHHHHHHHHHH –grito con desesperación, ese infeliz me las va a pagar lo juro.




continuara...





  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS